Las posibilidades de un incendio aumentan en temporada estival, dice la Administración Nacional de Incendios. Entonces te brinda estas recomendaciones:
Detectores. Coloca en las habitaciones de tu hogar detectores de humo que funcionen bien.
Estufa. Conserva limpia la estufa donde cocinas; la grasa acumulada y los restos de comida pueden provocar un incendio.
Cigarrillos. Si fumas, no dejes colillas de cigarrillos debajo del sofá o de los almohadones, ya que pueden convertirse en llama en un lapso de treinta minutos a cinco horas. No fumes en la cama. Muchos incendios se generan cuando el fumador se queda dormido con el cigarrillo prendido.
Enchufes. No conectes demasiados electrodomésticos en un mismo enchufe.
Fósforos o encendedores. A muchos niños les gusta jugar con el fuego y pueden provocar incendios de gran magnitud.
Aceite. Cuando cocines, no calientes mucho el aceite porque puede prenderse en llamas. Si esto ocurre, no uses agua para apagarlo, porque es peor. Arrójale "baking soda".
Qué hacerEl departamento de bomberos aconseja que si suena la alarma de los detectores de humo, hay que tratar de salir gateando en caso de que haya humo o gases tóxicos en el ambiente, los cuales pueden provocar la muerte antes de despertarse. También, recomienda que se tantee la puerta con el dorso de la mano para comprobar si está caliente. Si es así, significa que hay llamas del otro lado y que el humo empezará a filtrarse por las hendiduras.
Lo más importante en estos casos es conservar la calma y poner mantas o ropa debajo de la puerta para impedir que pase el humo.
Los bomberos también recomiendan colgar una manta o sábana en la ventana, para que ellos rápidamente puedan darse cuenta en donde está ocurriendo el incendio.








