Washington
El número de extranjeros que estudian en Estados Unidos todavía está por debajo del nivel que había hasta los atentados de 2001, cuando se impusieron restricciones de inmigración que todavía siguen dificultando el ingreso de personas a la nación, según un estudio del Congreso difundido este fin de semana.
Casi todos los estudiantes dependen de sus propios recursos y apenas 321 de ellos disfrutan de beneficios que concede el Departamento de Estado. Igualmente, casi todos provienen de Europa y Asia, según la Oficina de Responsabilidad de Gobierno (GAO, por sus siglas en inglés).
El estudio, llamado "Educación superior: Estrategias de Estados Unidos y otros países para atraer y financiar a estudiantes internacionales", fue difundido en una audiencia de múltiples comités realizada en la Cámara de Representantes y presidida por el congresista demócrata William Delahunt.







