Cada año la tercera parte de los estudiantes de secundaria no logra graduarse. La cifra de alumnos que dejan la escuela antes de terminar la secundaria es muy alta cuando nos referimos al grupo de latinos que, según el Departamento de Educación de California, alcanzan un promedio anual del 42% de desertores escolares.
Aun los que consiguen graduarse no están en buenas condiciones, pues tan sólo el 12% de los estudiantes latinos graduados de secundaria reúne los requisitos para asistir a una universidad de cuatro años.
Es la situación más seria entre los distintos grupos de estudiantes de California, pues mientras que los latinos sólo logran graduarse de secundaria en un 57%, los afroamericanos tienen un promedio de graduados del 59%, los estudiantes blancos del 81% y los asiaticoamericanos del 89%.
Es un problema de rezago y disparidad educativa que tiene diferentes causas, y que por lo mismo no tiene una solución única. Un factor que se reconoce como crucial en el éxito o fracaso estudiantil de los jóvenes es el grado de participación de los padres en el desempeño escolar de sus hijos.
Obstáculos adicionalesEn el caso de los hispanos, dos obstáculos adicionales dificultan el avance de los estudiantes en el sistema educativo de California. Uno es el lenguaje: el sector de alumnos de inglés limitado logra en los exámenes estandarizados un promedio de 23 puntos por debajo de los puntajes de otros grupos de estudiantes.
El siguiente es el grado de conocimiento que los padres y estudiantes tienen de cómo funciona el sistema escolar de California, particularmente en la secundaria, con miras a encauzar al estudiante por el camino que lleva a la universidad.
El reto consiste en lograr que los estudiantes no se conformen con tan sólo aprobar todos los cursos en los que se inscriben, también deben obtener altos puntajes y tomar clases de mayor exigencia académica.
Asimismo, aspectos culturales como la falta de una tradición y expectativa familiar de ir a la universidad, el entorno social, las condiciones económicas de la familia y las cambiantes políticas educativas de California, como frecuentes reducciones de presupuesto y recortes a programas de apoyo, están entre los factores limitantes de los padres hispanos.
Instituto de padresLa necesidad de mejorar el desempeño escolar de los estudiantes latinos no es nueva. Hace más de 20 años, en 1987, un par de personas convocó a los padres de la escuela primaria Sherman a discutir por qué sus hijos ocupaban el último lugar de rendimiento escolar de las 109 escuelas primarias del Distrito Escolar de San Diego.
Lo que se esperaba fuera una reunión escolar de dos horas con una docena de padres, terminó convirtiéndose en un seminario de ocho sesiones de dos horas semanales para 90 padres de familia. De ahí surgió la iniciativa de llevar la misma experiencia de intercambio informativo a los padres de familia de otras escuelas.
El Instituto de Padres por una Educación de Calidad (PIQE) surgió con la misión de llevar a los padres de familia latinos información básica e indispensable para entender el funcionamiento del sistema de escuelas públicas de California y conocer la existencia de recursos financieros para ir a la universidad.
El curso de ocho a nueve sesiones de dos horas semanales lleva por título Destino final: la universidad. Las lecciones contenidas en él son: comprender el funcionamiento de una secundaria; identificar las clases que forman parte del plan de cuatro años; reconocer la importancia del Promedio de Calificaciones (GPA); revisar otros requisitos y programas importantes; discutir las opciones de educación superior e identificar las distintas opciones de ayuda financiera.
"Estoy orgullosa de que ustedes asistan a estas sesiones y ayuden al éxito de sus hijos. En la escuela Beckman hay estudiantes de todos los grupos, los latinos son la tercera parte y, aunque son los que muestran los puntajes más bajos, son los que más han mejorado en los cuatro años que lleva la escuela", dijo Adele Heuer, directora de la secundaria Arnold Beckman, en la ciudad de Tustin, en sesión especial de preguntas y respuestas con los padres de familia hispanos sobre el funcionamiento de la escuela y las opciones de ayuda para transitar con éxito hacia la universidad.
Alfredo Moreno, director asociado de PIQE en el condado de Orange, explicó a Contigo que en el curso escolar de 2007 "se graduaron tres mil padres de alrededor de cien grupos en los cuatro trimestres del ciclo escolar pasado", y que esperan cumplir con sus metas para 2008, pese a los factores limitantes derivados de la reducción del 10% en fondos para la educación pública de California ordenada por la administración de Arnold Schwarzenegger.
Por su parte, Ray Corral, entusiasta padre de familia de una estudiante de la secundaria Beckman, calificó este programa informativo de "mina de oro" porque da a conocer "los medios posibles para que ninguno de nuestros hijos se quede sin ir a la universidad".
Luego consideró: "Lo más importante del programa PIQE es que nos abre los ojos sobre nuestras enormes posibilidades y nos deja motivados para compartir con todos la información que antes no habíamos entendido".
Como producto de esta experiencia, los participantes del seminario crearon la Asociación de Padres Latinos de la Secundaria Arnold Beckman.
"Vamos a dar de nuestro tiempo para lograr que la información que hemos recibido llegue a todos y devolver así algo de lo que recibimos", expresó.
La Asociación de Padres Latinos de la Secundaria Beckman inició formalmente sus operaciones el 19 de abril y ha organizado un primer evento de recaudación de fondos para el próximo 5 de mayo.
Más información sobre el programa del Instituto de Padres por una Educación de Calidad: www.piqe.org, o llamando a la oficina central en San Diego al 858/483-4499.
El instituto tiene su base en el condado de San Diego y cuenta con oficinas en Santa Ana, El Monte, San José, Riverside, Oakland, Los Ángeles, San Diego, Fresno, Bakersfield y Modesto, además de Washington y Phoenix.








