NUEVA YORK (AP).— Los Texanos de Houston se enfrentan con un inusual desafío mañana: tan sólo han logrado derrotar a los Potros de Indianápolis una sola vez desde que entraron a la NFL en 2002.
Curiosamente, Houston logró esa única victoria en 2006, año en que los Potros ganaron el Super Bowl. Los Texanos se impusieron 27-24 en casa.
En general, los Potros han superado a los Texanos 432-253 en sus duelos.
Indianápolis (7-0) es también el único equipo que queda en la Conferencia Americana que aún no ha sido derrotado.
Lo mismo le pasa a Nueva Orleáns — que recibirá a Carolina mañana— en la Conferencia Nacional.
Los Potros son los cuartos en ofensa y novenos en defensa.
Así que ¿por qué se van a molestar los Texanos en comparecer en el Estadio Lucas Oil?
Simplemente porque los Texanos nunca han sido tan buenos. En estos momentos se encuentran con récord de 5-3, incluidos 3-1 fuera de casa.
Son los terceros mejores en pasar el balón y Matt Schaub está empatado en el liderato de la liga 16 pases de touchdown — uno más que Manning. Además, su defensa es más fuerte que nunca.
"Es hora de que vayamos allí y ganemos", dijo el esquinero Dunta Robinson. "Nadie puede dudar a la hora de decir eso".
"Sentimos que progresamos cuando les ganamos hace dos años. Pero perdimos contra ellos el año pasado y fue como ‘la historia se repite de nuevo’".
"Este es un equipo que ahora sentimos es capaz de ganar y tenemos que salir ahí fuera y lograrlo", indicó.
Sorprendentemente, Schaub y el estelar ala receptor Andre Johnson nunca han estado juntos en el campo enfrentándose a los Potros debido a lesiones.















