No debería ser sorpresa.
A fin de cuentas, los Titanes (que descansan esta semana) ganaron 10 juegos y su pase a los playoffs la temporada pasada, al igual que los Gigantes, actuales campeones.
Quizá la novedad es que lo han hecho con el veterano Kerry Collins al mando y no con Vince Young, su líder emotivo de la temporada pasada.
Es decir, lo han hecho con una aguerrida defensiva que ha forzado 10 intercepciones, cuatro balones sueltos, 15 capturas de mariscal de campo y son líderes en la liga en puntos permitidos.
Las malas lenguas dicen que no le han ganado a nadie, pero victorias recibiendo a Jacksonville, dominando a los Vikingos y visitando Baltimore, aparte de jugar por varios años en una de las divisiones más fuertes de la NFL, comprueba que Tennessee va en serio.
¿Pero, de dónde salió Washington?
Supuestamente el patito feo de la División Este de la Conferencia Nacional, estrenando entrenador y sistema nuevo después del retiro del legendario Joe Gibbs.
Los Pieles Rojas son el único equipo que no ha cometido un solo error, un balón suelto o pase interceptado, en cinco encuentros.
Hay que reconocer el gran trabajo del nuevo coach en Washington, Jim Zorn, quien ha sabido trabajar con el joven mariscal Jason Campbell y se ha ganado el respeto de su equipo.
Muchos se sorprendieron con la contratación de Zorn como sucesor de Gibbs.
En lo más interesante para este fin de semana, los Vaqueros visitan a los Cardenales en el desierto.
Arizona es líder en su división y entre las mejores cinco ofensivas en yardas totales, yardas por juego y puntos por encuentro.
















