LONDRES, Inglaterra (EFE).— La gran promesa del tenis latinoamericano, el argentino Juan Martín del Potro, quinto favorito, sucumbió ayer ante el "renacimiento" del australiano Lleyton Hewitt, empequeñeciendo así el abanico de candidatos en Wimbledon a retar a Roger Federer en una jornada en la que, por contra, el tenis femenino siguió una trayectoria previsible.
No hubo sobresaltos ni bajas alarmantes en el All England Club a excepción de la salida de escena del jugador de Tandil.
Recuperado de una lesión de cadera que le obligó a pasar por el quirófano, el jugador de Adelaida no mostró reparos ni modestia a la hora de elogiar su propia estrategia en la cancha. "He ejecutado mi juego a la perfección; he golpeado la bola de forma genial y he sacado de forma increíble durante la mayor parte del encuentro".
Además, a Del Potro -"un jugador con un gran talento, excepcional"- le falta "experiencia", un factor a favor de Hewitt y que el 56 del mundo en el ránking de la ATP "quiso aprovecharse"-.
"Para mí ha sido una gran victoria. Quería vencer a un jugador que estuviera entre los cinco primeros", confesó después del partido.
Del choque, el jugador argentino, que necesitó asistencia médica por un problema en la rodilla derecha al concluir el primer set, extrajo varias lecciones. "Debería haber servido mejor en los momentos clave", aunque el hecho de sacar "a casi 220 kilómetros por hora y saber que él te la va a devolver" le añadió presión.
Por otro lado, el estadounidense Andy Roddick, sexto favorito, y finalista en este torneo en las ediciones del 2004 y 2005, también superó sin incidencias su compromiso ante el ruso Igor Kunitsyn.
ANDY COMO EN CASA
El hombre al que dedicaban ríos de tinta los diarios británicos, el escocés Andy Murray, relevo de Tim Henman en el mítico montículo del All England Club —ex "Colina Henman" y rebautizada como "Montaña Murray"— desplumó al letón Ernests Gulbis en tres sets.
El tercer favorito logró un despliegue casi perfecto de golpes efectivos con los que avivó las esperanzas nacionales.
Murray no es particularmente expresivo con los medios y de él criticaba el australiano Pat Cash que no ha sido bendecido con una voz "interesante" pero los ingleses tienen clarísimo que es el único representante británico que les queda "vivo".
El ganador de Queen’s, que ha recibido, incluso, una carta de su mismísima majestad, la reina de Inglaterra, Isabel II, pudo haberse convertido ayer en adversario del español Daniel Gimeno, quien dejó escapar en el quinto set un irregular e interminable pulso con el serbio Victor Troicki.
Fue casi coser y cantar para el español David Ferrer que puso en evidencia abismales diferencias cualitativas en la pista 18 ante el italiano Fabio Fognini aunque él insistiera en que "no fue tan fácil".
No se registraron sobresaltos en el cuadro femenino. Aquí, las grandes favoritas no sufrieron ningún traspiés, como fue el caso de la defensora del título, la estadounidense Venus Williams, número 3, que obligó a bajarse de la competición a la ucraniana Kateryna Bondarenko y espera ya a la española Carla Suárez.
La número uno, Dinara Safina, apenas sudó para poner punto final a la trayectoria de la paraguaya Rosana De los Ríos por este club y éste fue también el caso de la rusa Svetlana Kuznetsova, quinta favorita, ante la francesa Pauline Parmentier.