El presidente del Dynamo de Houston, Oliver Luck (izq.), y el director atlético de la universidad TSU, Charles McClelland, esperan que el estadio pronto sea una realidad. Gustavo Rangel
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La Autoridad de Deportes del Condado de Harris ya no es el jugador que era antes, la potencia con la que contaba hace unos 12 años ya no es la misma. Es más, se miraba muy complicado que un equipo se interesara en contratar sus servicios y es que hoy en día es como un jugador que solamente estaba viviendo de sus viejas glorias.

Es cierto, metió tres golazos inolvidables: Toyota Center, Reliant Stadium y Minute Maid Park fueron sus pinceladas geniales pero desde esos tiempos no ha hecho nada más espectacular. Su participación fue clave en la construcción de esos tres inmuebles pero luego de ese episodio glorioso ha terminado en la ruina, hundida en números rojos, con poca habilidad y hasta estuvo a punto de desaparecer.

Sin embargo, como a veces suele suceder, este gran jugador de antaño piensa que todavía tiene algo que ofrecer, siente que ha agarrado un segundo aire y que aún tiene con qué sacar adelante un proyecto más que podría darle a la Ciudad Espacial una nueva joya en el ámbito deportivo.

El lunes 1 de marzo el comité de la Autoridad de Deportes decidió asignar un grupo de representantes que sostendrá pláticas con funcionarios del Municipio y el Condado para determinar si es conveniente involucrarse en los tratos para construir el estadio de futbol para el Dynamo de Houston.

Nada garantiza que dicha entidad va a involucrarse, ya que el equipo posiblemente tendrá que pagar los gastos que se presenten si la Autoridad de Deportes se involucra.

"Quiero dejar bien claro que ni un solo centavo de dineros públicos se van a gastar si decidimos involucrarnos, la Autoridad de Deportes no tiene fondos así que si nos metemos en el trato tenemos que ver cómo se van a pagar nuestros gastos", dijo Kenny Friedman, jefe del comité de la Autoridad de Deportes.