BRASILIA, Brasil (EFE).- Lucio, capitán de la selección brasileña de futbol, visitó ayer al presidente del país, Luiz Inácio Lula da Silva, a quien le obsequió una camisa del equipo nacional y le llevó el trofeo de la Copa de las Confederaciones.
El presidente imitó el gesto de Lucio tras la final del torneo en Suráfrica y alzó el trofeo ante los fotógrafos.
Asimismo, recibió de Lucio una camisa amarilla de la selección brasileña, firmada por todos los jugadores que participaron en el torneo disputado en la sede del próximo Mundial, donde Brasil ganó la Copa de las Confederaciones en una reñida final ante Estados Unidos (3-2) en la que el capitán anotó de cabeza el gol del título.
El jueves, Lula ya había recibido a Ronaldo y a un grupo de jugadores del Corinthians, equipo del cual es hincha foribundo, para celebrar su victoria en la Copa de Brasil, que al equipo paulista le valió además una plaza en la Copa Libertadores de América del año próximo.
















