Manuel Salazar, Herbert Barrera y Víctor Turcios, citados de izquierda a derecha, simbolizan la necesidad de tener una Copa en sus manos para así afrontar de mejor manera el futuro de la selección salvadoreña. [FOTO: CRISTIAN ECHEVERRÍA]
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El zaguero salvadoreño Manuel Salazar sabe que su selección vive de la hazaña porque, resultado a resultado, debe mostrar que no está sobre la lona, como señalaba la lógica futbolística.

El defensor también está consciente que más allá de que ya han logrado más de lo que potencialmente debían hacer, también ganar un torneo en la Concacaf es un reto mayúsculo, pese a que las selecciones favoritas llegan sin muchas de sus figuras.

Sin embargo, el camino recorrido ha hecho al grupo más resistente a la adversidad.

"No iniciamos de cero, lo hicimos de menos cero, y muchas personas nunca pensaron que nosotros podíamos llegar hasta donde estamos, pero seguimos luchando ya que cada encuentro significa un reto diferente para nosotros", enfatiza Salazar.

Manuel entiende que la presencia de El Salvador en la Copa de Oro ya es un pequeño logro, ya que debieron sortear varios obstáculos para poder conseguirlo, incluyendo un accidentado partido ante Costa Rica, en la Copa Uncaf celebrada en Honduras.

"La selección salvadoreña no tiene la infraestructura de otros países y es por eso que cada cosa que consigue lo hace con mucho sacrificio. Ya no queremos venir sólo por venir a la Copa de Oro, el grupo está comprometido en hacer un papel decente y llegar lo más lejos que se pueda", confiesa.

¿Si otras selecciones tienen ventaja sobre El Salvador en cuanto a infraestructura...qué tendría esta selección que no tiene el resto?

"Un grupo. Somos una sola familia y ninguno pone primero lo individual que lo colectivo. Es una de las cosas que más nos ha fortalecido y que nos tiene actualmente en este puesto", sintetiza Salazar.