Los salvadoreños descansan tras la práctica de ayer con la que cerraron sus trabajos para debutar hoy en la Copa de Oro ante los ticos.[Foto: Cristian Echeverria/ La Opinión]
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 Cristian Echeverría/  cristian.echeverria@laopinion.com

El Salvador encara su quinta participación en Copa de Oro con una noticia buena y otra mala.

La positiva es que sus jugadores encarnan el cambio de mentalidad con un ofrecimiento concreto: ser campeones de un torneo en el que que solamente en dos oportunidades superaron la primera ronda.

La mala noticia es que abren hoy ante el líder del Hexagonal Final de la Concacaf, un rival que en los últimas tres enfrentamientos los ha sacado a pasear: Costa Rica.

Salvadoreños y ticos serán el plato de fondo de la jornada inaugural del Grupo A, en el que también participan Canadá y Jamaica, que serán los encargados de levantar el telón del certamen.

"Nuestra mentalidad está en seguir luchando por un boleto al Mundial, sin embargo, todo lo que podamos ganar en este torneo [Copa de Oro] también es válido porque nos puede llenar de confianza", admitió el goleador del equipo salvadoreño, Rudis Corrales, uno de los veteranos y quien también ha vivido la aventura dorada en anteriores oportunidades.

El Salvador entrenó ayer a doble turno en el Home Depot Center, con la incorporación de los tres jugadores que ya son parte del León de México: Rodolfo Zelaya, Julio Martínez y Christian Castillo.

Zelaya, sin embargo, junto a Deris Umanzor, no podrá jugar en las primeras dos fechas del torneo a causa de una suspensión que acarrea desde la Copa Uncaf, en la que aparentemente habría fingido una lesión para forzar el final del encuentro ante Costa Rica en las semifinales del torneo.

"Duele no estar en este juego, ya que ante Costa Rica siempre es importante jugar sin ninguna baja, y porque en el arranque del certamen muchas cosas pueden pasar", enfatizó Zelaya, la grata revelación de esta selección cuscatleca.