El mexicano Luis Miguel Noriega es derribado por Freddy Thompson en acción del trabado partido de ayer en el Qualcomm de San Diego.[MEXSPORT]
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Con Omar Arellano regresando a sus orígenes, por izquierda, retrasado, dialogando con el "Venado" Medina, pero sin que "Chema" Cárdenas entrara en sociedad metros adelante.

Hace años que México no jugaba con tres contenciones, no nominales, pero sí como parte del precepto angular de Javier Aguirre: "Si la pelota no es tuya, recupérala".

Sin embargo, esforzados, concentrados, los laterales no ofrecen la cicuta para envenenar a una fortaleza chapina, acorazada hasta con cinco hombres en el fondo y cuatro de infantería.

Evolucionando ante un equipo menos bisoño, pero menos trabajado que Venezuela, el Tri contiene a Guatemala, que en medio de la llovizna, sin riesgo de gripa, en su área, tiene la mejor posibilidad de gol a los 31’, cuando Tránsito Montepeque, en la frontera del área, rebasando a la desatenta zaga tricolor, mete el zapatazo que ataja José de Jesús Corona.

Como conseja divina, el Tri aprieta, pero no ahorca. El dominio sólo acogota de delirio sofocado a una tribuna salpicada de verde, en la que sólo comparecen una decena de banderas de un ciento de aficionados guatemaltecos.

Prueba de ello es que al 44’ el "Venado" penetra por derecha, sirve con ponzoña, Omar Bravo no llega y el disparo, cerrando a segundo poste, de Omar Arellano, es desviado por Trigueño.

Al reposo y el 0-0 sobrevive con pies de barro, pero nadie se atreve a zancadillearlo.

EN DECLIVE…

Urgido de productividad, México ingresa a Pablo Barrera por Omar Arellano y a Israel Martínez por Fausto Pinto.

Unos minutos de acomodo le cuestan a México el control del juego, aunque Guatemala no prospera en sus enlaces, y cuando por fin el "Jaeger" y Barrera van encontrando sincronía con el resto, aparece Ricardo Trigueño Foster. El arquero del Deportivo Petapa congela los disparos mexicanos a los 52’, 53’ y 54’, los dos primeros del "Venado" y el tercero de Bravo, todos en el vestíbulo del gol.