Didier Drogba es el referente ofensivo de los ‘Blues’. (FOTO: [AP])
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LONDRES, Inglaterra (EFE).— El Atlético de Madrid se jugará hoy sus opciones en el Grupo D de la Liga de Campeones contra la superioridad del Chelsea, al que recibe en el Vicente Calderón en un partido decisivo, en el que sólo la victoria le mantendrá vivo en la lucha por alcanzar los octavos de final del máximo torneo europeo.

Un punto en tres jornadas en esa competición, la última con derrota en Stamford Bridge ante el conjunto londinense por 4-0 y destitución posterior de Abel Resino, ha dejado sin margen de error al equipo rojiblanco, obligado a ganar sus tres próximos encuentros de la Champions para creer en su billete para la siguiente ronda.

Los números del Atlético, que sólo ha ganado dos de sus últimos trece choques oficiales y que camina por puestos de descenso en la Liga española, marcan la urgencia del bloque madrileño, en el que Quique Sánchez Flores se estrenará en el banquillo del Vicente Calderón con la necesidad de ganar.

Es un partido decisivo para el futuro europeo del equipo rojiblanco, que está invicto en casa en sus seis encuentros de esta temporada, aunque sólo resolvió dos con victorias, y al que sólo una reacción inmediata le meterá en la pelea por la segunda plaza de su grupo, a expensas de los resultados del Oporto, su principal rival.

El Atlético, que nunca ha perdido en su campo contra rivales ingleses en sus siete choques europeos anteriores, debe recuperar su pegada ofensiva.

Es uno de los dos equipos que aún no ha marcado en la actual edición de la fase de grupos, junto al Maccabi Haifa, un dudoso honor para un equipo con un gran potencial ofensivo.