Un corte en la electricidad en pleno derroche de energías, fue el tema más inquietante luego de concluido el primer tiempo de la Final de la Conferencia del Oeste, en el que Galaxy y Dynamo de Houston empataban 0-0 en el Home Depot Center, al cierre de esta edición.
El inédito incidente fue la nota graciosa a un partido que se jugó a buen ritmo, pese a la conclusión sin anotaciones de los primeros 45 minutos.
Un duelo entre Houston y Galaxy nunca es un duelo cualquiera.
La diferencia entre los dos equipos no lo marca la billetera (como a priori podría pensarse), sino los antecedentes entre las figuras de ambos planteles, que han resistido cambios de nombre, camiseta y cancha, pero nunca de credo futbolístico.
Es más, incluso, la usual apatía de los aficionados de la MLS por recorrer grandes distancias para apoyar a sus equipos, quedó descarta ayer, cuando hizo su aparición una barra de Houston en la tribuna norte, en un intento de aguarle la fiesta a los fieles galácticos en un Home Depot Center, de nuevo entregado a su equipo.
El Galaxy atacó primero.
Landon Donovan era de nuevo el alma de su equipo.
En la primera ocasión clara de la noche, desbordó por izquierda, centró raso a la llegada de Mike Magee, quien remató ante la buena atajada de Pat Onstad.
Houston no temía, ni siquiera ante el cambio de look de Beckham, que estrenó nueva cabellera en honor a una noche histórica con su club, que le impidió estar en el duelo amistoso de Inglaterra ante Brasil: una buena nueva para sus compañeros y un golpe de autoridad en el vestidor de Landon, que le exigió compromiso para con el plantel.
Houston se animó.
El africano Dominic Oduro por izquierda sacaba un disparo que se estrellaba en la parte posterior de las redes galácticas, en lo que fue la primera llamada de atención del equipo galáctico.
A.J. de la Garza y, principalmente, el novato del torneo, Omar González, dejaron de lado su condición de inexpertos y mostraron su calidad, interrumpiendo el juego del rival en el primer cuarto de hora.
Galaxy mostraba su calidad en los primeros minutos, pero no le alcanzaba para demostrarlo en el marcador.
Incluso, ni un apagón (al 18’) a causa de una sobrecarga de electricidad en el red de la Universidad Domínguez Hills pudo apagar el ímpetu de los 22 contendientes.
En un escenario semiobscuro los jugadores de ambos equipos se dedicaron a calentar individualmente hasta que fue reinstalado el servicio 18 minutos después.
En la reanudación del juego de nuevo el anfitrión salió con todo en busca de la portería rival.
Stuart Holden logró desviar un cabezazo de Donovan que ya se dirigía al fondo de las redes, luego del cobro de un tiro de esquina.
En la jugada posterior, Brian Mullan le cometió una falta a Edson Budle en tres cuartos de cancha, que derivó en un tiro libre cobrado por David Beckham que Onstad resolvió a una mano sobre la línea.
Houston respondió y fue entonces que un tiro de larga distancia de Brad Davis obligó a Donovan Ricketts a una elegante estirada sobre el horizontal, en lo que significaba la paridad de fuerzas.
El 0-0 sería la etiqueta al finalizar los primeros 45 minutos.
Y lo mejor estaba por venir.