Un corte en la electricidad en pleno derroche de energías, fue el tema más inquietante luego de concluido el primer tiempo de la Final de la Conferencia del Oeste, en el que Galaxy y Dynamo de Houston empataban 0-0 en el Home Depot Center, al cierre de esta edición.
El inédito incidente fue la nota graciosa a un partido que se jugó a buen ritmo, pese a la conclusión sin anotaciones de los primeros 45 minutos.
Un duelo entre Houston y Galaxy nunca es un duelo cualquiera.
La diferencia entre los dos equipos no lo marca la billetera (como a priori podría pensarse), sino los antecedentes entre las figuras de ambos planteles, que han resistido cambios de nombre, camiseta y cancha, pero nunca de credo futbolístico.
Es más, incluso, la usual apatía de los aficionados de la MLS por recorrer grandes distancias para apoyar a sus equipos, quedó descarta ayer, cuando hizo su aparición una barra de Houston en la tribuna norte, en un intento de aguarle la fiesta a los fieles galácticos en un Home Depot Center, de nuevo entregado a su equipo.
El Galaxy atacó primero.
Landon Donovan era de nuevo el alma de su equipo.
En la primera ocasión clara de la noche, desbordó por izquierda, centró raso a la llegada de Mike Magee, quien remató ante la buena atajada de Pat Onstad.
Houston no temía, ni siquiera ante el cambio de look de Beckham, que estrenó nueva cabellera en honor a una noche histórica con su club, que le impidió estar en el duelo amistoso de Inglaterra ante Brasil: una buena nueva para sus compañeros y un golpe de autoridad en el vestidor de Landon, que le exigió compromiso para con el plantel.

















