Omar González trata de detener a Brad Davis en el juego de anoche. (FOTO: [AP])
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El Dynamo de Houston sobrevivió a dos inéditos apagones en el Home Depot Center, pero no pudo hacerlo a un puntillazo del zaguero Gregg Berhalter y un penal bien cobrado por Landon Donovan, que en tiempo extra le dieron los goles al Galaxy para ponerlo en la final de la MLS.

El 2-0 a favor de los dirigidos de Bruce Arena tuvo más drama del que se esperaba y en pleno Viernes 13 la franquicia galáctica firmó su pase a la sexta final de su historia en donde enfrentará al ganador del duelo de hoy entre Fire de Chicago y el Real Salt Lake.

La nota curiosa del encuentro fueron los dos apagones que provocaron en total una interrupción de más de media hora.

El Galaxy arrancó a buen ritmo.

Landon era de nuevo el alma de su equipo; en la primera ocasión clara de la noche, desbordó por izquierda, centró raso a la llegada de Mike Magee, quien remató ante la buena atajada de Pat Onstad.

Houston no temía, ni siquiera ante el cambio de look de Beckham, que estrenó cabellera en honor a una noche histórica con su club, que le impidió estar en el duelo amistoso de Inglaterra ante Brasil.

Houston se animó con un disparo de Dominic Oduro, que hacía reaccionar a la parte baja de los locales.

Fue entonces que llegó el primer apagón (al 18’) a causa de una sobrecarga de electricidad en el área de la Universidad Domínguez Hills.

En un escenario semiobscuro, los jugadores de ambos equipos se dedicaron a calentar individualmente hasta que fue reinstalado el servicio 18 minutos después.