El Houston Dynamo no es el gran favorito para ganar el campeonato de la MLS. Quizás esa etiqueta la tienen otros equipos como el campeón defensor Columbus Crew o el Galaxy de Los Ángeles, que acabaron como los líderes de sus respectivas conferencias. Pero eso no le importa mucho al entrenador de los naranja, Dominic Kinnear: su equipo está en los Playoffs con mucha "hambre" de ser campeón.
A Houston quizás le tocó bailar con la más fea al abrirse la fiesta grande de los Playoffs, ya que los Sounders de Seattle han excedido todas las expectativas en su primer temporada en la liga. Desde su partido de inauguración se convirtieron en la sensación de la MLS, ganaron la US Open Cup y calificaron a los Playoffs en la apretada Conferencia del Oeste. Seattle es sin duda el caballo negro de la liguilla y por eso el Dynamo no debe tomar para nada a la ligera a este benjamín.
Además, en la corta historia que hay entre estos equipos ya nació un rivalidad especial. En temporada regular se enfrentaron dos veces: los Sounders ganaron en casa y el Dynamo solamente consiguió un empate en el Robertson pero Seattle eliminó al Dynamo de la US Open Cup.
"La lección la aprendimos bien el año pasado luego de que nos eliminó el Red Bull de Nueva York, no debemos confiarnos demasiado porque en los Playoffs no hay equipo fácil. Cuando se entra a la postemporada todos creen que pueden ser campeones", dijo Brian Ching, delantero del Dynamo.
Sin embargo, para el Dynamo ya no tiene caso pensar demasiado en el pasado, para los houstonianos debe ser borrón y cuenta nueva.
"Es importante terminar en el primer lugar general de la liga o en tu conferencia pero no lo es todo, eso nos quedó claro la temporada pasada, fuimos primeros el año pasado y ¿de qué nos sirvió? Nos eliminaron en casa", dijo Kinnear.
"La meta al comienzo de la temporada siempre ha sido ser campeón y esa posibilidad está latente porque estamos en los Playoffs, por eso solo hay que pensar en el presente y en el rival que tenemos enfrente", agregó el estratega.
Pero varios jugadores admiten que entraron a estos Playoffs con el orgullo herido debido a la eliminación del año pasado, su fracaso en la Liga de Campeones de la Concacaf y porque a lo largo de la temporada no fueron del todo capaces de encontrar la consistencia y un buen nivel de juego.
"Tuvimos chispazos de buen futbol pero no fuimos consistentes y el equipo en temporada regular nunca alcanzó su máximo potencial, es por eso que en estos Playoffs hay que demostrar de lo que es capaz este equipo cuando todos estamos jugando nuestro mejor nivel", dijo Ching.
El hambre por ser campeón está viva en el equipo, según el delantero mexicano Luis Angel Landín, y es que luego del triunfo ante Chivas USA en el último partido de la temporada regular se prendió el ánimo.
"Noté un cambio de actitud en el equipo luego del partido con Chivas USA, en este equipo siempre se quiere ganar, pero con los Playoffs encima hay un ambiente muy especial, mucha concentración y una unión bárbara, todos estamos en la misma página, todos queremos ser campeones", dijo Landín.
Estos Playoffs también tienen otro significado importante para el Dynamo y es que es su gran oportunidad de recuperar el prestigio mermado. Para Stuart Holden esto tiene una gran importancia.
"Yo fui parte de los dos campeonatos que conseguimos pero no era titular, ahora que ya lo soy quiero ayudar a que el equipo vuelva a ser campeón y a la vez demostrar que no se equivocaron en darme la responsabilidad", dijo Holden.
Considerando lo apretado que estuvo el cierre de la temporada en la MLS y los equipos que se metieron a los Playoffs, se puede decir que está postemporada va a ser una de las más reñidas en la historia de la liga. Eso también le pone un sabor muy especial a estos Playoffs desde el punto de vista de Ching.
"Nos motiva que estén varios equipos fuertes en los Playoffs porque siempre quieres demostrar que eres el mejor ante los mejores de la liga", explicó Ching.
En el partido de vuelta ante los Sounders los fantasmas de aquella eliminación el año pasado seguramente se aparecerán en la cancha del Robertson y solamente con actitud y mentalidad van a poder deshacerse de ellos.
"Sabemos que la presión la tenemos nosotros por la manera que tropezamos el año pasado, pero tenemos un oportunidad de reivindicarnos y no la vamos a desaprovechar", concluyó Holden.