La selección mexicana anuló ayer a Brasil y logró una merecida victoria por 1-0, en la segunda jornada del Mundial Sub-17 de Nigeria, que dejó todo para definirse en la última fecha del Grupo B.
Un gol de Miguel Basulto (69’), tras un tiro de esquina, fue suficiente para certificar el primer triunfo del combinado mexicano, que mostró más verticalidad y pegada que un Brasil apagado.
Este resultado sirvió para confirmar la clasificación de los muchachos de Suiza a octavos tras vencer también ayer a Japón 4-3, y en el primer partido a México 2-0.
Brasil, con tres puntos, jugará el viernes ante Suiza, en tanto que los mexicanos, también con tres, deberán enfrentar a Japón, ya eliminado y sin unidades en el sector.
En un primer tiempo muy flojo, los brasileños se empeñaron más en llevar el peso del partido y en intentar delinear jugadas, tratando de atacar por los flancos, con centros al área que pecaron de falta de precisión.
Fueron los pupilos de José Luis González China quienes llevaron más peligro con sus contraataques y rondaron el gol con un remate a bocajarro de Gil Cordero que el arquero Alisson se sacó de encima con dificultades.
La formación azteca ganó enteros en el segundo período y comenzó a crear más problemas a un Brasil cada vez más plano y más alejado de la portería defendida por José Rodríguez.
Carlos Campos probó los reflejos del guardameta Alisson en un lanzamiento franco con tremendo efecto que buscaba la escuadra y que, hasta el momento, fue la mejor ocasión del partido.
El gol mexicano llegaría en otra jugada a balón parado, en un córner sacado al primer palo, que Alisson intentó atrapar, pero que se lo dejó de regalo a un atento Miguel Basulto.

















