BUENOS AIRES/AP
— Vigorizado con la sangre nueva de Angel Di María, flamante campeón olímpico, Argentina recibirá el sábado a Paraguay con la intención de bajarlo de la cima de la eliminatoria mundialista, algo que le resultaría bastante complicado ya que hace 35 años que no le gana en casa.‘Angelito’ Di María, de 20 años y en lo que sería su debut en la selección mayor, saldría en el medio campo para oxigenar a Juan Román Riquelme en la creación y abastecer a Lionel Messi en el ataque, en este choque de la carrera sudamericana hacia Sudáfrica 2010.
En la antesala de la séptima fecha, Paraguay tiene 13 puntos y Argentina 11. Cualquier resultado entre ellos dejará con las ganas de trepar a la cima a sus seguidores Colombia y Chile (10) y Brasil (9), entre los que están más arriba.
Argentina llega con toda su dotación completa, mientras que Paraguay tiene entre algodones a sus atacantes Roque Santa Cruz (Blackburn de Inglaterra) y Salvador Cabañas (América de México), ambos lesionados.
Aunque el técnico Alfio Basile no habló ni anunció el equipo, en las últimas prácticas le dio la titularidad a Di María, del Benfica de Portugal y uno de los campeones en Beijing convocados para este duelo.
Otros reyes olímpicos que saldrían de entrada son Riquelme (Boca Juniors de Argentina), Messi (Barcelona de España) y el volante Javier Mascherano (Liverpool de Inglaterra), a los que se sumaría un ganador del oro de los juegos de Atenas 2004, el delantero Carlos Tevez (Manchester United de Inglaterra).
“Esto de ser llamado entre los mayores es impresionante; todavía no lo puedo creer”, dijo Di María, autor del gol de la victoria de Argentina 1-0 sobre Nigeria en la final de Beijing.
“La historia y el presente demuestran que Paraguay va a ser un rival muy duro”, dijo el defensor argentino Martín Demichelis (Bayern Munich de Alemania). “Será un partido muy lindo desde lo táctico y ojalá podamos adueñarnos de la pelota para quebrar rápido su resistencia”.
Colombia y Uruguay prometen sacarse chispa en busca de tres puntos de oro cuando se enfrenten hoy en Bogotá por las eliminatorias mundialistas.
Ambos equipos están hambrientos de una victoria que les ayude a afianzar su posición en busca de un boleto al mundial de Sudáfrica 2010.
La confrontación coincide con los tres lustros de la goleada 5-0 que Colombia le propinó a Argentina en Buenos Aires en el marco de las eliminatorias.
Radamel Falcao García, estrella de River Plate de Argentina, jugará en el ataque colombiano al lado de Hugo Rodallega. Diego Forlán, cañonero del Atlético de Madrid, integrará la ofensiva “celeste” con Luis Suárez.
Perú, herido de muerte y con un equipo remendado, necesitará de una buena inyección de fe para intentar matar hoy las aspiraciones de Venezuela de llevarse el primer triunfo en Lima.
La selección venezolana ha mostrado un derroche de optimismo sobre sus posibilidades a los tres puntos, mientras los peruanos intentan demostrar buen ánimo sin poder ocultar la incertidumbre que los agobia.
“Nuestra propuesta futbolística es muy simple: saldremos a ganar, sólo pensamos en eso. Queremos hacer historia y confiamos en nuestras posibilidades. Tengo una plantilla formidable”, dijo el técnico venezolano César Farías.
Las selecciones de Ecuador y Bolivia prometen no ceder ni un milímetro en el juego de hoy donde buscarán asegurar los puntos para abandonar las últimas posiciones de la tabla.
Los ecuatorianos no quieren dejar escapar ningún punto en casa, afirmó el técnico Sixto Vizuete, y por eso ubicará en la cancha a sus mejores jugadores con un esquema 4-4-2 en el que primará el orden y las salidas por las bandas, donde destaca el desequilibrio que impone el extremo Joffre Guerrón del Getafe español.
El delantero chileno Humberto Suazo afirmó ayer que de local, Chile debe hacerse respetar mañana, cuando recibirá a Brasil en la séptima jornada de las eliminatorias sudamericanas.
“Es nuestra cancha y tenemos que hacernos respetar”, dijo el goleador del Monterrey mexicano, a cuyo juicio el partido debe marcar un cambio después de las cuatro goleadas que Brasil le ha propinado a Chile en las últimas confrontaciones entre ambos, la anterior en la Copa América de Venezuela.















