Los seleccionados mexicanos (der. a izq.) Carlos Vela, Guillermo Ochoa y Fausto Pinto. (FOTO: Gustavo Rangel)
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Curiosamente, el más distanciado durante la estancia del Tri en la Ciudad Espacial fue el 'Vasco', que solamente se le miraba cerca del equipo a la hora de los entrenamientos y que con el correr de los días fue evadiendo lo más posible a los medios.

Quizás esta unión de equipo se da porque este plantel está repleto de jóvenes que aún mantienen la humildad. En algunos casos hasta algunos podrían llegar a preguntarse qué es lo que hacen en el Tri y se pellizcan para ver que no es un sueño.

"No pensamos que somos una selección B, al contrario estamos convencidos de que esta es la actual selección de México y que tenemos que defender la playera sin importar quién esté o no en el equipo", dijo Carlos Vela, delantero del Tri.

La unión de este equipo es quizás la última carta que le queda a este plantel para poder ganar este torneo, ya que el futbol ha brillado por su ausencia.

Con Aguirre el manoseo de jugadores no ha cesado y ha quedado claro en los recientes procesos que hoy en día el nivel del seleccionado mexicano se ha devaluado: 133 jugadores han sido llamados en 30 meses. Un número alarmante y ridículo.

Con tantos jugadores entrando y saliendo es complicado crear un buen ambiente de equipo.

"Nadie va a apuntar el dedo a otro compañero, en este equipo todos ganamos o todos perdemos, sabemos que no estamos jugando bien y todos estamos jalando para el mismo lado, para poder mejorar", comentó Fausto Pinto.