Por otra corona. El Toluca dominó hace algunos años, y quiere volver al trono azteca. (FOTO: EFE)
1/2

Está para cualquiera

Toluca y Cruz Azul protagonizan una de las finales más parejas ya que ninguno se perfila como el gran favorito, además ambos llegaron a la Liguilla jugando su mejor futbol. La Máquina encontró la contundencia que le hizo tanto falta en el torneo regular y en Liguilla dejó en el camino a Pumas y Atlante de forma convincente. Los Diablos despacharon a Tecos, que cerraron bien el torneo, y luego eliminaron al campeón Santos.

Tanto los choriceros como los cementeros cuentan con figuras desequilibrantes, pero donde quizás lleve ventaja el cuadro de Toluca es en la portería ya que cuenta con la presencia de uno de los mejores arqueros extranjeros que han llegado al futbol mexicano: Hernán Cristante.

El argentino Cristante rompió el récord absoluto de minutos sin recibir gol al llegar a 772 minutos, y en comparación al joven Yosgart Gutiérrez, que vigila la portería celeste, Cristante es un arquero más experimentado.

El guardameta de los Diablos tiene al alcance la posibilidad de igualar en campeonatos al legendario portero del Cruz Azul, Miguel Marín, que ganó cinco con la Maquina en la década de los 70.

Si Toluca levanta el título el domingo (14 de dicembre) Cristante habría empatado una marca extraordinaria que aseguraría su lugar como uno de los más grandes porteros en la historia del balompie azteca.

Obviamente, para el Toluca esta final significa sumar un campeonato más ya que no se puede quejar de títulos: al final de los 90 consiguieron tres bajo el mando de Enrique Meza (Verano 1998, 1999 y 2000) y en en los Apertura de 2002 y 2005 volvieron a levantar la copa. Pero los celestes no son campeones desde el Invierno 1997.