El guardameta de los Diablos se ha convertido, gracias a su trabajo, en una pieza clave en la historia de la institución mexiquense. (FOTO:REFORMA)
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Al arquero choricero le gustaría que se hablara más del Toluca y de los éxitos deportivos que ha alcanzado porque, para él, cada final es diferente, pues no le importa haber disputado seis con cuatro triunfos.

"Uno juega poniéndose los guantes y los zapatos de futbol, y no piensa en lo que tiene atrás, ésa es la parte más motivante. Si uno piensa en que hoy tiene muchas Liguillas y ha tenido la fortuna de ganar algún título, podría dar igual y no es así, no da igual. Hay que tratar de ganar y dejar todo en la cancha para volver a levantar la Copa", dijo.

Mientras llega el momento de volver a la cancha, Hernán hace los preparativos necesarios para que sus hijas Gianna, Valentina y Agustina, se trasladen desde Argentina para acompañarlo el domingo, ¿para ver un título más?

Rolando Hernán Cristante Mandarino nació el 16 de septiembre de 1969 en La Plata, Argentina. Llegó al Toluca para la temporada 1993-94, procedente de Gimnasia y Esgrima La Plata, y debutó ante Puebla el 10 de febrero de 1994.

Se fue a Argentina para jugar con el Platense en la 1994-95, regresó a los Diablos en la 1995-96 y otra vez volvió a su país primero con Newell’s y después con Huracán, de 1996 a 1998. Fue hasta el Invierno 98 cuando logró consolidarse con los escarlatas.

Además, tuvo un paso fugaz en la selección albiceleste, con la que disputó seis encuentros entre 1989 y 1995.

La continuidad que ha tenido Cruz Azul, tanto en su futbol como en el plantel, lo colocan como favorito sobre Toluca en la final del Apertura 2008, dijo Cristante.