Para Ching, la convocatoria del entrenador Bob Bradley a la Copa Oro es como su revancha, ya que tras haber sido llamado para los partidos eliminatorios ante Costa Rica y Honduras se lesionó y tuvo que ser descartado para la Copa Confederaciones.
"Me sentí mal por Ching porque la lesión llegó en el peor momento, estaba muy entusiasmado con ir a Sudáfrica. Pero le dije que no se desanimara porque iba a tener su revancha y afortunadamente se nos dio esta oportunidad de estar en la Copa Oro", explicó Holden.
El duo del Dynamo se agrega a un equipo joven donde solo cuatro de los jugadores que estuvieron en la Confederaciones forman parte del plantel que encarará la Copa Oro, y eso viene con una responsabilidad especial ya que no quieren manchar lo que el equipo logró en Sudáfrica.
"Fue admirable el subcampeonato que lograron en la Confederaciones y es nuestra responsabilidad seguir con el buen camino en la Copa Oro, porque este torneo determina si regresamos o no a la próxima Confederaciones", dijo Ching.
El delantero del Dynamo ya es uno de los jugadores consagrados en la selección de Bradley, pero Holden tendrá que convencer al estratega estadounidense de que merece estar en el equipo de cara a la eliminatorias y, de darse las cosas, en la Copa del Mundo.
Holden y Ching concuerdan en que México no llega como el favorito a este torneo y hasta cierto punto consideran que para Estados Unidos ganar la Copa Oro es casi una obligación. Pero a la vez saben que va no va a ser un torneo fácil.
"Costa Rica anda muy bien en las Eliminatoria, Honduras también cuenta con un buen equipo y México a pesar del mal momento que atraviesa no se le puede descartar, así que va a ser un competencia muy reñida", sentenció Holden.






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