El mexicano José Antonio Castro, derecha, increpa al panameño Amílcar Henríquez, dentro de un partido caracterizado por los actos de violencia. (FOTO: AP/David J. Phillips)
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Houston (EFE)- La selecciones de México y Panamá empataron a 1-1 en el último partido de la segunda doble jornada de la décima edición de la Copa Oro dentro del Grupo C, que concluyó con la expulsión de tres jugadores y el entrenador Javier Aguirre.

La Copa Oro vivió el espectáculo más bochornoso que se recuerda en su historia al verse enfrascados en provocaciones y agresiones tanto los jugadores como el entrenador de México, así como aficionados que desde las tribunas arrojaron todo tipo de objetos a la cancha del Reliant Stadium, de Houston.

El árbitro salvadoreño Joel Aguilar tampoco estuvo acertado en sus acciones para evitar que el partido se le fuese de las manos y el apartado deportivo quedó en un segundo plano, aunque antes que llegasen los graves incidentes ocurridos a partir del minuto 80, tampoco se había visto el mejor fútbol.

El empate dejó a México con cuatro puntos y a Panamá con uno y sucedió al partido en el que Gudalupe firmó su clasificación por anticipado al eliminar a Nicaragua con un 2-0 inapelable.

Panamá tendrá el domingo su última oportunidad ante la desahuciada Nicaragua, siempre y cuando Guadalupe acabe con las aspiraciones de México.

El partido no pudo comenzar mejor para México que al minuto nueve minutos ya tenía la ventaja de 1-0 en una gran jugada del delantero Giovani Dos Santos que superó a la defensa de Panamá desde el medio campo para llegar dentro del área y darle un pase perfecto a Miguel Sabah, que le había acompañado en la carrera y marcar.

Pero de nuevo llegaron las dudas, las imprecisiones y la falta de ideas del equipo mexicano que se perdió en pases sin precisión y sin tener ya claras ocasiones de incrementar el marcador, mientras que Panamá recupera el control del balón y además la defensa se hacia fuerte con el arquero Jaime Penedo, convertido en figura.