Cotto protege sus manos antes de un entrenamiento. (FOTO: [AP])
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Para ganarle a Pacquiao está claro que necesita más.Aguantar y pegar. Manejar su jab para mantenerlo afuera. ¿Cómo? Ya él sabrá cómo hacerlo. Pero la fórmula de ir palo contra palo ante un rival tan rápido y tan resolutivo no parece buena idea. Tendrá que atacarlo. Hacerle sentir las manos como lo hizo Juan Manuel Márquez.

Durante su gira promocional, el boricua, campeón de las 147 libras versión OMB, ha sido claro en que hará prevalecer su condición física y puntualmente el hecho de ser un welter natural.

"Lo que puedo decir es que Pacquiao viene de una categoría muy chica, y por más que quiera no puede tener el poder que yo tengo en esta división", dice el nativo de Caguas, quien añade: "Lo único que puedo decir es que Pacquiao y su equipo se equivocaron al escoger el rival con el que quieren hacer historia. Estoy en mi peso, mi momento, y le voy a ganar en esta pelea", dijo Cotto tajante.

En medio de todo, queda una puerta abierta a la duda. El campamento del boricua ha sustentado su estrategia de victoria en el hecho de que Cotto es más grande y peleará en los welters, su categoría natural, pero ese argumento nunca fue válido para "Pacman", que lo hizo añicos cuando, en un solo año, se movió de las 130 libras a las 135 para noquear a David Díaz.

Luego saltó a las 147 para llamar al retiro a De la Hoya y bajó sin despeinarse —y sin perder su potencia ni su velocidad— para ridiculizar a Ricky Hatton.

A los 30 años, el filipino mantiene intactas sus armas y no altera su actitud ni sus maneras sobre el ring por subir o bajar de peso.