Decenas de periodistas se hicieron presentes ayer en el gimnasio de Los Ángeles para hablar con Miguel Cotto, quien derrocha confianza. (FOTO: Aurelia Ventura / La Opinión])
1/2

Cotto admite que han trabajado muchos asaltos con sparrings de guardia cambiada para habituarse al ritmo y al caminado sobre el ring que supone enfrentar a un zurdo.

Ante un zurdo de gran velocidad como Zab Judah usted no tuvo problemas. ¿Esto le marca alguna referencia de cara a este combate?

"No... nada que ver. Judah y Pacquiao son boxeadores totalmente distintos".

Diferentes, porque el neoyorquino es un experto en esquivar y no tira muchos golpes. Pacquiao ha escrito su historia por ser el más rápido y destructivo de su época.

EL ANTÍDOTO...

La velocidad de Manny es su arma letal y factor clave, y todos sus rivales lo saben y toman precauciones para controlarlo.

¿Qué hará para no ser víctima de la velocidad de Pacquiao?

"Yo no soy cualquiera. Soy Miguel Cotto, y cuando acordamos esta pelea sabíamos qué boxeador era Pacquiao y sabíamos que podíamos ganarle. Hoy estoy aún más seguro de que voy a ganar".

No se esconde detrás del discurso y la retórica propia de la promoción, y promete una pelea a fondo, sin guardarse nada.

"¿Cómo se le gana a Pacquiao? Es un mezcla de muchas cosas. Con inteligencia, buena defensa y castigándolo, tirándole muchos golpes", es la apuesta final de Cotto.

Eso dentro de lo que puede contar. Lo demás es un secreto que recién se va a develar el 14 de noviembre en el MGM Arena de Las Vegas.