Graduados en distintas escuelas, educados bajo distintas fórmulas del pugilismo, a final de cuentas concuerdan que el objetivo es el mismo: la victoria. [‘CHIQUILÍN’ GARCÍA/La Opinión]
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Cristian Mijares y Vic Darchinyan cumplieron sin contratiempos con la ceremonia del pesaje oficial de cara al combate titular que les pondrá frente a frente esta noche en el Home Depot Center de Carson.

Con las armas expuestas y la firme intención de una batalla frontal, Mijares (36-3-2 y 15 KO’s) y Darchinyan (30-1-1 y 24 KO’s) traen la promesa de un combate de escuelas antagónicas en el que chocan el estilo atildado y el boxeo fino de un andarín del ring como el mexicano, frente a la rudeza, la determinación y las manos pesadas del armenio.

"Ya no hay tiempo para especulaciones, las palabras se quedan atrás y sólo falta que llegue la hora del combate", dice Mijares, un estilista zurdo que sabe a lo que se atiene frente al "Raging Bull", quien a su vez ha prometido un ataque frontal de campana a campana.

Sin ventajas en el peso, toda vez que ambos marcaron 115 libras ante la báscula, los protagonistas de este combate se juegan en esta pelea la supremacía en los supermoscas.

"Quiero ganarle a Darchinyan para completar el tercer título en la categoría… no es palabrería, pero quiero ser el mejor de todos en las 115 libras y para demostrarlo necesito ganarle a los mejores y Vic [Darchinyan] es uno de los mejores, y por eso quiero ganarle".

Esto por supuesto es algo que no le cae simpático al rudo armenio quien fue así de contundente: "No respeto a Mijares… respeto a su equipo de trabajo y a los mexicanos pero dentro del ring no siento respeto por nadie… Mijares no es lo que dicen y yo lo voy derrotar".