El mexicano Cristian Mijares y el armenio Vic Darchinyan se reunieron ayer en la Placita Olvera para promocionar su combate del 1 de noviembre, en el Home Depot Center, y de paso dejaron expuesta su visible rivalidad.
Mijares (35-3-2 y 14 KO’s), campeón mundial supermosca de las versiones CMB y AMB, y Darchinyan (30-1-1 y 24 KO’s), monarca de la FIB, unificarán el cetro del armenio en la que sería la última pelea del mexicano en esa categoría.
"Quiero ganar este combate, completar mi tercer título en esta categoría y subir a los gallos", dijo el nativo de Gómez Palacio, que no quiere algo distinto a "limpiar" la división y subir por más, algo predecible para un hombre que a sus 27 años quiere escribir la historia entre los mejores de México.
Pero para eso, por supuesto, tendrá que salir con la mano arriba después de cruzar guantes con el agresivo residente en Sydney, quien tampoco se ahorró palabras a la hora de hablar de la contienda.
"A Mijares lo venden como la gran cosa y yo voy a enseñarle que no es así, en este combate él se va a dar cuenta que no le ha ganado a nadie y yo le voy a ganar", sentenció Darchinyan.
Pero Mijares no se quedó callado ante la primera andanada verbal de su rival.
"Hablar es muy fácil, muchos hablan y veo que este hombre es de ese estilo, pero yo no soy de hablar, lo único que quiero es que pueda responder en el ring", le respondió.
Ultimando detalles de su preparación en tierras duranguenses, el campeón del CMB y AMB y su equipo han declarado que tienen como meta llenar el Home Depot Center.
Nacho Huízar, representante del campeón mexicano, reitera que "en las últimas peleas de Cristian se ha quedado gente afuera".
"En Gómez Palacio contra Alexander Muñoz hubo más de cinco mil personas sin boleto para entrar; y en Monterrey, ante Sasakul, se quedaron afuera casi ocho mil seguidores".
Eso para dar una idea del magnetismo y enorme crecimiento que ha alcanzado el zurdo duranguense en un año en el que va por su cuarto combate.
"Hay que aprovechar", dice Mijares, "me siento muy bien y mientras haya ganas y el cuerpo nos responda ahí vamos a estar".
RIVAL PELIGROSO
Con un récord respetable y un físico de alto poder, Darchinyan tiene su única derrota ante el filipino Nonito Donaire, quien lo noqueó en cinco asaltos para despojarlo del título, que luego recuperaría ante Dimitri Kirilov.
"Mi derrota ante Donaire fue una pelea muy equivocada en todo sentido: la preparación, la estrategia, pero yo soy el mejor en esta división y ya vieron que rápidamente recuperé el título y volví a ser campeón", reitera un hombre que en su única aparición en Los Ángeles, (Carson) le ganó por nocaut técnico al tijuanense Víctor Burgos.
Sin guardarse nada. Frío en su actitud y resuelto en sus expresiones, el armenio, se definió como "un tipo determinado y más fuerte que Mijares".
Y agregó: "Dice que se va a pelear en los gallos, pero es que ésa es su única posibilidad, porque en los supermoscas no tendrá nada que hacer después de perder contra mí".
A lo que Mijares inmediatamente ripostó: "Habla mucho porque está inseguro, nervioso, yo ya he enfrentado a peleadores así y ya ustedes saben cómo han terminado. Dice que ha mejorado su boxeo y que ha aprendido muchas cosas, le digo solamente que chango viejo no aprende maroma nueva".
FRENTE AL FUTURO
Aunque expresa su respeto por el rival del 1 de noviembre, Mijares tiene planes precisos de cara a su futuro inmediato.
"Quiero la oportunidad de una pelea por el título CMB en los gallos contra Hosumi Hasegawa, creo que ése sería un gran regaló para la gente", indicó.
Conocedor de las carteleras recientes en el Home Depot Center de Carson, con grandes combates como Márquez-Vázquez; De la Hoya-Forbes y Mayorga-Mosley, el mexicano descarta que ese sea un factor de presión.
"Es un estímulo. Estoy feliz de pelear ante la gente de Los Ángeles, aquí hizo lo mejor de su carrera mi tío Vicente Zaldívar y yo también quiero darles una gran pelea", manifestó el pugilista azteca.
En una hora dulce de su carrera, Cristian Mijares se plantea un reto mayor: llenar el Home Depot Center, ganarle a Darchinyan y después coronarse en los gallos.