Houston/EFE — El lanzador zurdo Aroldis Chapman, la gran promesa del pitcheo cubano, viaja a Miami en busca de su sueño de jugar un día en las Grandes Ligas, tras haber desertado de la selección de su país que participa en el torneo de Rotterdam.
Antes de debutar en el tradicional torneo holandés, el jugador de 21 años huyó del hotel donde estaba concentrado el equipo y se esperaba que ayer llegue a Miami, informó la página de internet cubaencuentro.com.
“Estoy muy contento. Hasta ahora todo ha salido bien. Era un plan que yo tenía, fue una decisión que tomé. Quería probarme en ese béisbol”, declaró Chapman a ese medio informativo.
“Salí normal, por la puerta del hotel, y me monté en un carro. Fue fácil”', añadió el joven serpentinero antillano al relatar su exitosa odisea, para la que contó con la ayuda de algunos asociados.
Chapman, uno de los jugadores destacados de Cuba durante el II Clásico Mundial de Béisbol disputado en marzo pasado, es conocido como ‘el Proyectil’, por su capacidad para lanzar rectas de más de 100 millas por hora.
La prensa deportiva estadounidense destaca que Chapman se ha convertido en el pelotero desertor cubano más importante desde el 2002, cuando el lanzador diestro José Contreras se aventuró con éxito y ahora juega en los Medias Blancas de Chicago.
Los Yankees de Nueva York se perfilan como los más interesados en el fichaje de Chapman.
El agente de Contreras, Jaime Torres, el de más poder entre los peloteros desertores cubanos, dijo que Chapman podría conseguir perfectamente un contrato que podría ir por un mínimo de $30 millones y un máximo de $60 millones.
“No hay ninguna duda que se trata del mejor pelotero cubano que ha desertado desde que lo hizo Contreras”, subrayó Torres.
“Tiene una gran clase, es joven y una proyección increíble, además de ser zurdo”, puntualizó.
Siempre dentro del béisbol profesional un lanzador zurdo tiene un valor añadido a la calidad que pueda poseer como jugador, dado que dificulta mucho más con sus envíos el trabajo de los bateadores, especialmente para los que no lo hacen a ambos lados del plato.
Varios equipos consultados por la Agencia EFE, entre ellos, los Astros de Houston, admitieron que saben perfectamente del potencial de Chapman después de verlo en el Clásico Mundial, aunque también reconocieron que desconocían todo lo relacionado con su posible deserción.
Además advirtieron que los números de Chapman hasta ahora no son deslumbrantes, por lo que intuyen que deberá pasar algún tiempo en las ligas menores para trabajar otra variedad de lanzamientos que no sea sólo la recta de humo que posee.
De hecho, Chapman logró 5.68 de promedio de carreras limpias permitidas en las 6 y 1/3 de entradas que trabajó en el pasado Clásico Mundial.
Durante la competición del año anterior en Cuba, Chapman alcanzó una media de 4.03 de efectividad en 118 y 1/3 de entradas.
Chapman, que siempre se sintió muy cómodo con los periodistas mientras estuvo en Estados Unidos para el Clásico Mundial, también necesita controlar su carácter e impulsos cuando las cosas no salen bien desde el montículo o es retirado por el manager del equipo.
Sin ‘El Proyectil’ en sus filas, la novena de la isla ve aún más distante la posibilidad de recuperar su hegemonía en torneos de primer orden.
Los cubanos ganaron el último título hace dos años en la ciudad holandesa de Rotterdam. Pero luego cayó en el Mundial de ese mismo año disputado en Taiwan, después en los Juegos Olímpicos de Pekín 2008, y en el segundo Clásico Mundial, disputado hace cuatro meses.