Manny Ramírez se barre fuerte en la segunda, y aunque es puesto out, impide que Everth Cabrera complete la jugada de dobleplay.[AP]
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Inmune a los abucheos, pero frágil a las preguntas sobre el motivo de su suspensión, Manny habló de su emoción y satisfacción de poder volver a hacer lo que más le gusta, pero no de sustancias ilegales.

"Estoy feliz por mi regreso. No encuentro la hora para entrar al terreno y jugar. Pero me es difícil hablar de mi historia clínica. Es parte de un pasado que no quiero remover. Uno aprende de los errores y no creo que se repita esto. Somos humanos y cometemos equivocaciones", manifestó.

Ramírez no pudo demostrar que no consumió una especie de droga llamada gonadotrofina corlónica (HCG) una sustancia prohibida por las Grandes Ligas.

Según se afirma el uso de HCG es muy común entre los atletas que recurren a los esteroides debido a que reduce los efectos posteriores de ese alcaloide que enaltece el rendimiento entre los atletas de alto rendimiento, pero no esconde los residuos.

"Lo importante es que me siento muy bien físicamente. Eso es lo que me interesa para ayudar al equipo", dijo.

En relación a los votos para el Juego de Estrellas, que han bajado significativamente en las últimas semanas, Ramírez fue realista y honesto.

"Yo agradezco a los fanáticos que lo hicieron. Pero ciertamente no creo que sea conveniente ir allá. El Juego de Estrellas es una celebración digna del que lo merece y estimo que no sería bueno para mí asistir", subrayó.

SE FUE DE 0-3, PERO…

Acostumbrado a brillar intensamente en los grandes acontecimientos, Manny despejó las dudas alrededor del poder de su bate.

Antes del juego Ramírez había anticipado que: "sé que me puede tomar algún tiempo para recuperar mi forma. Fueron casi dos meses de inactividad y los juegos en las menores no fueron suficientes".