Kosuke Fukudome cruza el plato para anotar mientras que el catcher estadounidense Brian McCann espera por el lanzamiento en acción del cuarto inning anoche, en el Dodger Stadium, donde la selección nipona venció a la novena anfitriona del Clásico Mundial que Japón tratará de ganar hoy por segunda vez seguida. [AP]
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Los favoritos ya están descansando, disfrutando del sueño de los justos o los injustos.

La serie final de donde surgirá el segundo campeón del Clásico Mundial de Beisbol tendrá tintes asiáticos, lo que pondrá más lumbre e intensidad a una vieja rivalidad regional.

Con Daisuke Matsusaka otra vez haciendo de las suyas en este torneo, y un ataque masivo de cinco carreras en el cuarto inning, Japón se impuso a Estados Unidos por pizarra de 9-4, ante 43,630 aficionados en el Dodger Stadium (la segunda mejor concurrencia en la historia del Clásico), que vieron cómo sus representantes caían para siempre en la serie semifinal.

Davey Johnson, piloto de la novena estadounidense, no tuvo excusas de ninguna clase.

"Demostraron que son un conjunto compacto. Jugaron mejor que nosotros. Hay que rendirles honor y crédito", reconoció el timonel con el aplomo y frialdad que le caracterizan.

Se le preguntó por lo mucho que aguantó a Roy Oswalt, su abridor, quien fue aporreado en el cuarto y fatal episodio."

"Lo que pasó fue que John [Grabow, primer relevista de los cinco que utilizó] tardó mucho en calentarse por el frío. Tuve que esperar más de lo debido", dijo.

Japón va esta noche a defender el título que ganó en San Diego en 2006, a costa de Cuba, midiéndose a su contrincante eterno en el continente de Asia: Corea del Sur.

Por esas coincidencias del beisbol, cerrarán el Clásico los dos equipos que iniciaron su camino en este certamen en el Domo de Tokio, Japón.

En esa ocasión, Japón y Corea dividieron honores. Los nipones ganaron por nocaut (14-2 en siete innings) y en su segunda confrontación al cierre del Grupo A, los coreanos respondieron la afrenta con una blanqueada de 1-0 gracias a una excelente labor de su as Jungkeun Bong, posible abridor de esta noche.