"Es sólo parte del juego", se defendió Posada. "Queremos hablar para ponernos de acuerdo sobre lo que estamos haciendo".

El umpire principal Brian Gorman tuvo que aplaudir mientras Posada y Andy Pettitte conferenciaban durante el tercer juego, tratando que se apurasen. El primer juego de la serie duró 3 horas y 27 minutos. Los siguientes tres tomaron exactamente 3:25.

Y Posada no fue el único catcher de los Yanquis en ir con frecuencia. El abridor A.J. Burnett y su catcher particular José Molina tuvieron siete conferencias en un inning en la serie de campeonato de la Liga Americana.

"Cada lanzamiento es un importantísimo en esta época del año. En serio. Uno quiere asegurarse que todo está en sintonía", dijo el coach de pitcheo de los Yanquis Dave Eiland.

El mismo coach se mostró en desacuerdo a que se aplique una regla para limitar las visitas.

"No le quiten lo bonito al juego", dijo Eiland. "Sé que los fanáticos se enfadan y que la gente de las Grandes Ligas se molesta con eso. Pero es parte del juego. No existe una regla contra ello, y no espero que se cambie. Sería absurdo".

El jardinero de los Filis Shane Victorino, por su lado, descartó las conjeturas de que los Yanquis conferencian tanto porque tienen miedo de que Filadelfia les está robando las señales.

"Si estuviésemos robando señales, pues estaríamos mejor de lo que estamos ahora", dijo Victorino. Sus Filis encaraban el quinto juego abajo 3-1 en la serie.