Este 4 de julio hay que recordar uno de los hérores locales, ése es Israel Del Toro. Creció en Aurora, y a los 22 años ingresó Fuerza Aérea convencido por un comercial de televisión.
Estuvo en Afganistán en 2005 como agente de operaciones especiales guiando por radio a los aviones que lanzaban bombas sin importar que él estuviera a 20 metros del sitio.
En diciembre de 2005, (dos meses depués de que los Sox ganaron la Serie Mundial), lo enviaron a detener a un jefe de los talibanes.
Viajando en un auto blindando les explotó una mina en el camino.
La explosión lo envolvió en llamas el 80% de su cuerpo y perdió la mano izquierda, "sólo pensé en mi familia", dijo Del Toro quien salió caminando.
Eso ocurrió el 5 de diciembre de 2005 en Afganistán, y depertó en marzo de 2006 en San Antonio, Texas.
"Me dieron el 20% para vivir y dos años en un hospital y conectado de por vida a un respirador, yo les dije eso no va a pasar conmigo y a finales de mayo salí del hospital camimando y respirando solo", dijo alegremente Israel.
La fuente de inspiración ha sido su hijo que hoy tiene 6 años, y su cariño por los Sox que se mantiene intacto, y es invitado a eventos especiales del equipo del que todos son sus amigos.
















