Diego Maradona tiene la cabeza en la guillotina. ¿La FIFA querrá ejecutarlo? Quizás la sentencia la firme otro.

Maradona es el técnico de Argentina, el suizo Joseph Blatter preside la FIFA y Julio Grondona lo secunda, además de ser su hombre de confianza y mandamás del balompié argentino.

La FIFA abrió un proceso disciplinario contra Maradona por comentarios soeces que disparó a sus críticos el 14 de octubre tras la victoria de su equipo 1-0 ante Uruguay, en Montevideo, que le permitió avanzar al mundial de 2010.

Es probable que la FIFA no mueva un dedo sin el consentimiento de Grondona, lugarteniente de Blatter desde que el suizo asumió la presidencia de la FIFA en 1998.

Por lo tanto, es difícil que Blatter y Grondona hagan algo que pueda perjudicar al otro.

Si la FIFA lo encuentra culpable, Maradona encara una suspensión de al menos cinco partidos y una multa de casi 20 mil dólares.

Cinco partidos sin Maradona en el banco, incluso quizás durante el mundial, sería una buena excusa para Grondona si es que quiere desprenderse de Maradona, fuente inagotable de conflictos y cuyo equipo avanzó a Sudáfrica jugando mal y sufriendo peor.

El secretario general del seleccionado, Luis Segura, dijo que "FIFA actuó de oficio, pero estamos confiados en que esto va a terminar en algún apercibimiento y no en una sanción", agregó Segura, hombre de confianza de Grondona.

Dentro del ambiente del fútbol argentino se rumoreaba hace unas semanas que Grondona querría desprenderse de Maradona.

Y que la fecha clave sería el 4 de noviembre, cuando finalicen los contratos de colaboradores del cuerpo técnico.

Pero no será sencillo quitar a Maradona, quien hizo frente a quien se le puso delante: Vaticano, Casa Blanca, FIFA, acecho de la muerte y hasta a seis jugadores ingleses que burló para meterle un descomunal golazo en el mundial de México 1986, en el cual ganó Argentina.