LONDRES. Inglaterra.— El juez Colin MacKay, del Tribunal Superior de esta ciudad, negó el recurso de apelación al velocista Dwain Chambers, por lo que no podrá asistir a los Juegos Olímpicos de Beijing, pese a sus esfuerzos realizados dentro y fuera de la pista.
En agosto del 2003, Chambers dio positivo al esteroide tetrahidrogestrinona (THG), por lo que la Asociación Internacional de Federaciones de Atletismo (IAAF), le retiró su título de campeón del Mundo en los 100 metros planos obtenido en Munich, Alemania.
De igual forma, el organismo atlético lo castigó con dos años alejado de toda actividad deportiva olímpica, aunque el velocista nunca dejó de entrenar en espera de regresar a las pistas lo más pronto posible.
Atletas británicos como el legendario Sebastian Coe y Kelly Colmes, doble campeona olímpica en Atenas 2004, levantaron la voz para pedir el regreso de Chambers, sin embargo, la petición no funcionó.
Por su parte, Chambers apeló sin éxito en los juzgados vía su abogado Jonathan Crytal, pero las reglas de la Asociación Olímpica Británica (BOA), pesaron más que los recursos del deportista.
Entre sus apelaciones, señaló que no era posible que la BOA estuviera por encima del Comité Olímpico Internacional (COI), que nunca hace referencia a impedir a un deportista dopado regresar una vez cumplido su castigo, lo que provocó las miradas reprobatorias de atletas y dirigentes.
ESTÉRIL ESFUERZO...Chambers había ganado el sábado la Final de los 100 metros en las pruebas clasificatorias británicas, con un tiempo de 10 segundos clavados en Birmingham, lo que en condiciones normales le habría asegurado un lugar en Beijing.
Como este fin de semana vence el plazo para presentar ante el Comité Olímpico Internacional (COI) la nómina de deportistas que competirán en los Juegos, es poco probable que el velocista decida apelar contra el fallo judicial.



















