Faltando dos asaltos para el fin de su pelea contra Delvin Rodríguez (23-2 con 14 nocauts), el 16 de julio en el Municipal Auditorium de San Antonio, estaba claro que Oscar Díaz necesitaba un nocaut.
Con el ojo derecho prácticamente cerrado desde el tercer asalto, las izquierdas de Rodríguez entraban con facilidad y, pese a que Díaz siempre fue para adelante, su rival fue quien llevó la mejor parte.
Justo antes del undécimo asalto, el arbitro Bobby González se acerco al rincón de Díaz y, sosteniendo su mano frente a la cara del boxeador, le preguntó cuantos dedos veía. Díaz se paró sin contestar, como para distraerlo, y el árbitro le dijo que se habia dado cuenta de su "truco". González le preguntó si se sentía bien. Los segundos de Díaz contestaron que sí. "¡Te estoy preguntando a ti, Oscar! ¿Estás bien, quieres continuar?". Díaz dijo un alright! que pareció mas bien un alarido y se desvaneció sobre las cuerdas. Entre el árbitro y los segundos lo sentaron en el banquillo y Diaz comenzo a tomarse la cabeza con los dos guantes antes de desvanecerse nuevamente.
Las camilla y los medicos estaban en el ring a los pocos segundos de que esto ocurriera, mientras algunos fans lloraban cerca del ring, y celebridades como Lou Duva (entrenador de Díaz), Jesse James Leija y la esperanza local Raul Martínez (quien pelea por el titulo el 25 de julio en California) miraban boquiabiertos.
Diaz parecía no respirar y se oyó a uno de los param’edicos decir "intentemos resucitarlo". Luego, fue llevado al University Hospital, donde fue operado el 17 de julio, según diversas fuentes de prensa.
"Respiraba y tenía presión sanguínea", dijo el Dr. Wayne Lee, uno de los medicos de la pelea, segun el periódico San Antonio Express-News de la mañana siguiente a la pelea. "Pero no respondía a nuestras órdenes". El noticiero local Fox News First reportó que Díaz había sufrido una inflamación y hemorragia cerebral y, al cierre, permanecía en estado crítico.Deseamos la pronta recuperación de Díaz (26-3 con 12 nocauts), así como su retiro: pese a ser un joven de 25 años, en dos de sus últimas tres peleas ha sufrido tremendo castigo y sus mejores días parecen haber quedado atrás.




















