HERMOSILLO, México (NTX).— El legendario ex boxeador Julio César Chávez festejó su cumpleaños 46 en medio de una fenomenal bronca que se armó el sábado en el Palenque de la Expo Ganadera, al decretarse el triunfo de su hijo Julio ante el estadounidense Matt Vanda.
El hijo del legendario tricampeón mundial venció por polémica decisión dividida al "Depredador" Vanda en la contienda a 10 rounds en peso superwelter y de inmediato el público protestó, arrojando objetos al cuadrilátero.
Al término de los 10 rounds, las tarjetas de los jueces sumaron las siguientes calificaciones: Martín Canizalez dio 97-93 y Francisco Mouret 100-90 a favor de Julito y Rolando Tavares vio ganar a Vanda por 96-95, en un resultado que fue protestado por los aficionados.
Cuando el anunciador de ring Jimmy Lennon Jr., dio a conocer la decisión para el hijo del legendario Julio César Chávez, los espectadores abuchearon al "junior" y arrojaron líquidos y objetos al cuadrilátero, además de armarse grescas en las gradas.
Las protestas de los aficionados se reflejaron en peleas en las gradas entre seguidores de Julio César y espectadores que no estuvieron de acuerdo con la victoria de "Julito", desatándose la violencia en las tribunas.
Los elementos de seguridad no pudieron contener a los rijosos e inclusive Julio César Chávez Jr. tuvo que permanecer sentado en el banquillo de su esquina, protegido por sus tíos Rodolfo Chávez y Miguel Molleda y los demás integrantes de su equipo de trabajo.
Mientras cundía el desconcierto sobre el ring, los seguidores y amigos de "Julito", identificados con playeras rojas y cintas del mismo color en la cabeza, intercambiaban golpes contra fanáticos en las tribunas.
Inclusive el legendario Julio César se insultaba con aficionados que agredían verbalmente a su primogénito y a punto estuvo de subir a la zona de butacas para agredir al espectador, pero fue detenido por el "team" de su hijo.
Antes de la pelea, a JC le obsequiaron un pastel sobre el cuadrilátero y le entonaron Las Mañanitas con motivo de su cumpleaños 46, que terminó en fenomenal bronca.
Con este resultado, Julio César Chávez Jr. sigue imbatido en el terreno profesional al mejorar a 38 triunfos, con 28 nocauts y un empate.
Es la segunda ocasión consecutiva que los aficionados arrojan líquidos al ring cuando pelea un hijo de JC. El pasado 21 de junio, Omar Chávez empató con Miguel Hernández en el Auditorio Municipal de Tijuana y los espectadores también lo protestaron.



















