GUADALAJARA, México (REFORMA).— "¡Eso es... Pónganla ahí, donde duele!", quien gritaba era el técnico de las Chivas, Efraín Flores, quien estuvo muy incisivo para que sus pupilos estén perfectos en la línea ofensiva.

En la práctica de ayer, el Guadalajara puso todas sus energías en mejorar los dispositivos ofensivos para que la puntería esté más que afinada cuando arranquen los cuartos de final, donde se verán las caras con el Monterrey.

Primero, los jugadores hicieron un ejercicio de movimientos entre delanteros; después, practicaron centros, y ya cuando el estratega vio que estaban "finos", entonces les puso a los defensas suplentes para que lo hicieran de manera real.

"Efra" estuvo en todo momento cerca de la jugada y hablando mucho con sus jugadores, y pocas acciones no llevaron alguna recomendación para mejorar.

"Por eso les digo que sólo de a dos toques", expresó Flores después de que Sergio Ávila abrió incorrectamente la cancha y los defensas le robaron el balón.

El timonel quería que, apenas recibido el balón, lo pasaran y se movieran, pues con eso no permitirían a los rivales acomodarse o que pudieran prever la siguiente jugada.

Lo que buscaba era dinámica y sorpresa; por eso, en cuanto veía que alguien se quedaba parado viendo las jugadas, le pegaba un grito para que se moviera, y en lugar de ser "espectador" se convirtiera en un posible receptor.

"Ahora hazle la pasada, Xavi... Rápido, rápido", gritó en una jugada recargada al lado derecho.

Para terminar, los delanteros se dispusieron a realizar tiros de media distancia, lo que, aunado con las paredes, centros y jugadas de desborde, hace pensar que las Chivas quieren llevar a la práctica la máxima del "jogo bonito".