MEXICO/AP — Brillaron como jugadores. Jóvenes en su travesía como técnicos. Son buenos amigos fuera del campo. Se sobrepusieron a ser despedidos de la dirección de las Chivas.
Benjamín Galindo, del Cruz Azul, y José Manuel de la Torre, del Toluca, comparten muchas cosas, más allá de haber conducidos a sus clubes a la final por la corona del torneo Apertura mexicano.
Otro denominador común: lo hicieron en apenas su primer torneo al frente de sus respectivos equipos.
La final, a partidos de ida y vuelta, será la primera con sólo entrenadores locales, algo que no se veía desde el Clausura 2007, cuando Enrique Meza, del Pachuca, se impuso a Luis Fernando Tena, del América.
“Es una satisfacción muy grande estar en la final, es una meta que es muy difícil y complicada de conseguir”, dijo Galindo. “Tenemos la oportunidad de coronar todo lo que nos ha sucedido, eso sería sensacional”.
Y es que el camino no ha sido fácil para el “Maestro” Galindo.
Después de ser cesado por Chivas, apenas en la tercera fecha del Apertura 2005, tuvo un paso efímero con Santos, donde también perdió el puesto tras siete jornadas del Clausura 2006 y su futuro como estratega era incierto.
Cruz Azul le dio la oportunidad como auxiliar del uruguayo Sergio Markarián. Después de todo se trataba de un hombre que como jugador aportó un gol en la final ante el León por el torneo de Invierno 1997, el último equipo campeón de la Máquina Azul.
Galindo, de 48 años, tomó con gusto el reto de volver a uno de los seis equipos donde participó como jugador y luego de que Markarián emigró al no renovar de contrato. Se hizo cargo de Cruz Azul y se sobrepuso a duras críticas durante un par de rachas de cuatro encuentros sin ganar, que incluso pusieron en riesgo su puesto.

















