Servicios de La Opinión
MÉXICO, D.F.— Brillaron como jugadores. Son jóvenes en su travesía como técnicos. Son buenos amigos fuera del campo. Se sobrepusieron a ser despedidos de la dirección de las Chivas del Guadalajara.
Benjamín Galindo, del Cruz Azul, y José Manuel de la Torre, del Toluca, comparten muchas cosas, más allá de haber dirigido a sus clubes a la final por la corona del Torneo Apertura 2008 mexicano, batalla de dos capítulos a la que darán inicio el jueves.
Otro denominador común: ambos lo hicieron en apenas su primer campeonato al frente de sus respectivos equipos.
La final, a partidos de ida y vuelta, será la primera con sólo entrenadores mexicanos, algo que no se veía desde el Clausura 2007, cuando Enrique Meza, del Pachuca, se impuso a Luis Fernando Tena, del América.
"Es una satisfacción muy grande estar en la final, es una meta que es muy difícil y complicada de conseguir", dijo Galindo. "Estamos ante la oportunidad de coronar todo lo que nos ha sucedido, eso sería sensacional", reconoció.
RESURRECIÓN...
Pero el camino no ha sido fácil para el "Maestro" Galindo.
Después de ser cesado por las Chivas apenas en la tercera jornada del Apertura 2005, tuvo un paso efímero con Santos Laguna, donde también perdió el puesto tras siete jornadas del Clausura 2006, y su futuro como estratega se vislumbraba incierto.
Entonces en la Máquina Celeste se le dio la oportunidad de fungir como auxiliar del uruguayo Sergio Markarián. Después de todo, se trataba de un hombre que como jugador aportó un gol en la final ante el León por el Torneo de Invierno 1997, el último campeonato de los Cementeros.
Galindo, de 48 años, aceptó con gusto el reto de volver a uno de los seis equipos donde participó como jugador, y luego de que Markarián emigró al no renovar contrato, se hizo cargo del Cruz Azul y se sobrepuso a duras críticas durante un par de rachas de cuatro encuentros sin ganar que incluso pusieron en riesgo su puesto.
"Conseguir un título es parte del trabajo de ser técnico, es tan importante como cuando inicias de jugador, y lo primero que buscas es ser titular, posteriormente la selección, y así sucesivamente, lo más importante es mantenerse", afirma Galindo.
COMPAÑERO DE DOLOR...
José Manuel "Chepo" de la Torre compartió la desdicha de Benjamín Galindo al ser cesado por el dueño de las Chivas, Jorge Vergara [para muchos injustamente], en la novena jornada del Torneo Apertura 2007, a menos de un año de haberle dado la undécima corona al equipo.
Pasó un año estudiando. Preparándose para volver siendo mejor, y los resultados prueban que de algo sirvió.
El entrenador de 43 años realizó una labor muy callada al frente de un Toluca por el que nadie apostaba, y que se la pasó fuera del radar de los primeros puestos hasta las últimas cinco fechas, cuando los Diablos Rojos cerraron con cuatro victorias y un empate para asegurarse el segundo lugar de la tabla general.
"El reconocimiento es para todos, no sólo para algunos, Toluca es un gran equipo y la unión entre todos es lo que más cuenta. Pienso que es muy importante estar en la final y ojalá las cosas se nos den", afirmó De la Torre.
Sobre el hecho de que enfrente, en los partidos de la final, tendrá al "Maestro" Galindo, con quien lo une una gran amistad, el "Chepo" señaló:
"Fuera de la cancha es un amigo, un compañero de trabajo, conversamos de muchas cosas cuando podemos vernos, buscamos ayudarnos, pero dentro de la cancha es mi rival", aseguró.
En conferencia de prensa ayer en el estadio Nemesio Díez, De la Torre explicó que no buscará tener ningún acercamiento con Galindo previo a la final del Torneo Apertura 2008, ya que estará más ocupado con lo que su equipo haga o deje de hacer.
"Yo me ocupo de lo mío, me da gusto por el sentimiento, pero yo estoy en lo mío y no tengo tiempo para hablarle [a Galindo] y felicitarlo porque le fue bien. No nos hemos hablado, por supuesto que nos da gusto por nosotros, porque estamos en una final", comentó.
Añadió que, "en el plano personal tengo afecto por muchas instituciones, por muchos amigos, pero en el profesional mi club es Toluca y tengo que ganarle al que se me ponga enfrente, ahí no hay amistades ni nada, sólo una relación profesional".