Las caras se repiten. La promesa de ganar es la misma, pero Cristian Mijares y Vic Darchinyan tienen actitudes muy diversas y metas opuestas de cara a su combate de mañana en el Home Depot Center, para jugarse la unificación del título mundial de los supermoscas.
Eso volvió a quedar latente ayer en North Hollywood, donde los rivales estuvieron frente a frente mientras atendían, por última vez, a los medios de comunicación antes de su combate.
"Siempre pongo todo en la preparación. Ésa es la clave para ganar una pelea", dijo Mijares.
"Tienes unas capacidades para administrarlas, pero tienes que estar bien, conocer al rival y con inteligencia sacar provecho de tus fortalezas y las debilidades de él", señaló el mexicano (35-3-2, 14 KO’s).
El campeón del Consejo Mundial de Boxeo y súper campeón mundial de la Asociación Mundial de Boxeo acepta que éste puede ser un combate entre la fuerza bruta y el talento sobre el ring.
Y es que con la andanada verbal del peleador armenio sobre el de Gómez Palacio, Durango, todas las veces que se han cruzado en la promoción de este combate ha dejado claro que su plan de acción es hacer prevalecer su fortaleza y determinación frente al fino boxeo del mexicano.
Conocido como "Raging Bull" ("Toro Furioso"), Darchinyan (30-1-1 y 24 KO’s) y campeón de la Federación Internacional de Boxeo (FIB), sabe que debe buscar el nocaut para ganar, porque será muy dificil ganarle una decisión a Mijares.
"Conozco a Mijares, sé lo que hace sobre el ring: correr y correr pero yo el sábado [mañana] voy a buscarlo, voy a acabarlo y entonces se van a acordar de mí, porque de los que corren nadie se acuerda", indicó el armenio.
Sin embargo, la agresividad verbal, como plan promocional, ha quedado de un solo lado, ya que Mijares no entra al juego, pues cuantas veces el armenio le ha gritado en su cara que le va a dar una paliza, el zurdo duranguense, como única respuesta, sólo sonríe.
"Ya he peleado con habladores como éste y no me preocupa.Yo tengo un plan de trabajo que cumplir y las peleas se ganan con golpes, no hablando", afirma, mientras reconoce que para él no tiene sentido perder su punto de enfoque, que es ganar para seguir sumando títulos y ser reconocido como el mejor supermosca del mundo.
"Para ser el mejor debo pelear contra los mejores y ganarle a los mejores", agrega el poseedor de los títulos de la AMB y el CMB.
También en la perspectiva del combate son distintos.
"Voy a noquearlo, voy a castigarlo", manifiesta el armenio.
"Yo salgo a pelear, no me obsesiona ganar por nocaut, pero después de que impones tu estilo, el nocaut llega solo", responde el mexicano, quien rescata el compromiso de pelear en Los Ángeles, donde el aplauso de sus paisanos y de todos los latinos es un estímulo importante para regalarles una gran victoria.
Monarca de la FIB en una categoría que ha sido patrimonio de los mexicanos, Darchinyan va más allá de la simple amenaza a su rival de mañana en el Home Depot de Carson.
"Mijares tiene cara de mexicano pero no boxea como un mexicano, su estilo es aburrido, no se para a pelear. Los mexicanos tienen mucho corazón y no corren, a él le gusta correr sobre el ring", expresa.
Frente a un estilista como Mijares, ¿cúal será su estrategia?
"Ir por él. Buscarlo. Yo voy a ser muy agresivo; mi boxeo es muy agresivo y desde temprano le voy a hacer sentir mis manos. Mi estrategia es la agresividad".
Mientras aclara que está en el peso justo para la cita de hoy frente a la báscula, Mijares deja la invitación para que vayan a verlo salir con un triunfo: "Por nocaut o, por puntos, pero venimos a ganar".