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EDMONTON, Canadá.— El técnico de México, Sven-Goran Eriksson, admitió estar sorprendido por la mala actuación ante Jamaica y dejó claro que ya puntualizó a los jugadores que no puede volver a ocurrir.
Además, la serenidad ya no es la fiel compañera de Eriksson, pues se atrevió a decir que muchos ‘ya quieren ver mi cabeza en un plato’.
Eriksson admitió que el Tri jugó mal en todos los aspectos, tanto tácticamente, como en actitud, en organización y en técnica. Todo —reconoce— se hizo mal y por ello las críticas no pueden ser positivas.
"Cuando perdimos un juego como ante Jamaica, no podemos pensar en que las críticas sean buenas. Son justas poque no jugamos nada bien, no utilizamos nuestra fuerza, nuestra técnica, nuestra habilidad de hacer pases y combinación como hicimos en los tres anteriores juegos. México fue un equipo muy diferente en temperamento, en actitud, en todo. No podemos seguir así".
"No tomamos la iniciativa durante el juego, le dimos iniciativa a Jamaica, eso no es posible. Normalmente somos un equipo técnicamente bien organizado. Tenemos que jugar bien fuera, no sólo en casa".
INCERTIDUMBRE...
Sven admitió que la tranquilidad que sentía antes del juego de Jamaica, ya no es la misma pues la inesperada mala actuación genera desazón.
"Estoy tranquilo, pero estaba más tranquilo el viernes que hoy [ayer] porque fue un sorpresa muy mala también para mí que jugamos mal; no pensé en esto, pensé que podíamos jugar como en casa. Tenemos que cambiar actitud si no va a ser muy difícil".
"Eso molestó y pienso que a todos, a los aficionados, a todo el cuerpo técnico. Molestó porque no jugamos bien, pero también pienso en los jugadores, fue un partido muy malo, no puede acontecer otra vez porque si vuelve a pasar, no ganamos, y la vida va a ser muy complicada para todos".
Eriksson piensa que es una bendición tener un partido tan pronto luego de una actuación tan mala. "Es una fortuna que tengamos un juego mañana [hoy], así no tenemos que esperar un mes o dos meses para demostrar que lo de Jamaica el sábado pasado no es la realidad de México".
Sobre la formación que mostró contra los caribeños, por primera vez con dos extremos y una punta para dejar un 4-3-3, el técnico dijo que no tuvo nada que ver eso, ya que el equipo jugó muy mal y desorganizado.
LA IMPERFECCIÓN
Si bien en un inicio se cuestionaron las condiciones externas en las que se llevaría a cabo el juego entre Jamaica y México en Kingston, el sueco aclaró que todo fue perfecto, menos el desempeño del Tri.
"En Jamaica todo perfecto, no hubo presión, todo perfecto [en relación a hotel, seguridad y comodidad], lo único que no fue perfecto fue México".
La de ayer, ha sido tal vez la conferencia de prensa con más cuestionamientos, dudas e inconformidades que ha tenido Eriksson en el Tri, sin embargo, aseguró que el hecho de que haya presión le gusta, pues significa que está al frente de un equipo importante y que vale mucho.
"Claro que hay presión, me presiono todos los días, pero esto es positivo, no es negativo, es muy positivo. México vale mucho, un mundial en México es la vida. Claro que hay presión sobre los jugadores, sobre el equipo, pero a mí me gusta esto porque es importante un trabajo donde hay mucha presión", continuó.
Reconoció que la ausencia de Rafa M[árquez ante Canadá puede tener efectos contraproducentes.
"Es malo no tener al capitán, tuvimos tres amarillas y pienso que las tres podían evitarse. Pero creo que ese día faltó tal vez actitud, faltó organización, faltó tranquilidad, entereza, no podemos permitir esto, tenemos que mejorar mañana [hoy]".
Y para finalizar, Eriksson dijo a pregunta expresa que aún no piensa que lo mostrado por el Tri fuera del Azteca sea la realidad de esta selección mexicana, pero que si hoy no se saca un buen resultado y se vuelve a jugar tan mal, entonces sí habrá problemas.
"Si hacemos otro juego tan malo como contra Jamaica, entonces sí me preocuparé mucho, más no creo que pase, no quiero ver otro así de la selección en mucho tiempo", dijo el sueco.