El comienzo de clases no es sólo asunto de los estudiantes, a los padres de familia también les cambia la rutina que tuvieron durante las vacaciones.
Llegó el momento de asegurarse que los chicos estén listos para la escuela, que lleguen a tiempo, que regularicen su horario de sueño y estén bien alimentados para rendir mejor. Esto sin contar las visitas a la escuela para conocer al maestro y el aula.
La psicóloga escolar Antonieta Fuentes, del condado de San Bernardino, California, dice que desde el primer día los niños deben seguir una rutina para hacer la tarea en un lugar de la casa que esté iluminado, que sea tranquilo y esté equipado con los útiles necesarios.
Cuando asista por primera vez a una escuela, háblale de este acontecimiento antes de comenzar las clases, y llévalo a conocer el establecimiento.
La especialista recomienda que lo acostumbres a conversar sobre lo que aprendió ese día y de las situaciones que tienen que ver con su seguridad.
Hay que definir horariosEs conveniente establecer un horario fijo para acostarse y levantarse.
"Los padres deben contagiar a sus hijos de entusiasmo en los estudios, ofrecerles estabilidad emocional con una comunicación abierta llena de respeto y apoyo y evitar criticarlos por sus errores", dice Fuentes, quien cree que el interés de los padres en la educación de sus hijos es vital.
El docente Jimmy R. Marín coincide en este punto. Dice que la participación de los padres en la formación académica de sus hijos no es sólo asistir a las reuniones escolares.
"Desde su hogar, usted se convierte en el primer maestro apoyando y vigilando el progreso en la escuela", afirma.
Basado en su experiencia docente, Marín asegura que por lo general, los mejores estudiantes que ha tenido son aquellos cuyos padres establecen una comunicación fluida con el maestro, conocen los objetivos académicos y desde el hogar apoyan el esfuerzo de la escuela.
Comenzar con ellos la escuelaAgrega que los padres no deben faltar al llamado back to school, donde se les da la bienvenida al nuevo ciclo escolar, como también al open house, al final de clases, que muestra lo que hicieron durante todo el año.
"La visita al salón de clase ofrece la oportunidad de ver la interacción entre maestro y estudiantes, además de observar la dinámica de aprendizaje. Los padres deberían quedarse en el salón por lo menos dos horas para poder observar cómo funciona realmente", concluye.









