La posibilidad de perder tu casa por no poder cumplir con los pagos de tu hipoteca puede resultar aterradora. Quizás seas uno de los muchos consumidores que tomaron una hipoteca con una tasa fija aplicable durante los primeros dos o tres años y a la que después se le comenzó a aplicar una tasa ajustable. O tal vez estás previendo un ajuste de la tasa de interés y deseas saber a cuánto ascenderá el monto de tus cuotas mensuales y si estarás o no en condiciones de pagar las cuotas. O quizá enfrentes problemas para cubrir tus gastos debido a una crisis no relacionada a tu hipoteca.
Lo primero es conocer bien tu hipoteca. ¿Sabes qué tipo de hipoteca tienes? ¿Sabes si tus cuotas irán aumentando? Si no puedes contestar estas preguntas leyendo los documentos que recibiste cuando compraste la propiedad, comunícate con la entidad que administra tu hipoteca y pregunta lo que consideres necesario. El administrador de tu hipoteca es la entidad encargada de cobrarte los pagos mensuales y responsable de acreditar tu cuenta.
Estos son los tipos de hipotecas más comunes:
n Hipoteca con tasa ajustable combinada (Hybrid Adjustable Rate Mortgage, ARM). Esta es una hipoteca que se va cancelando por medio del pago de cuotas fijas durante los primeros años y luego se convierte en un préstamo de tasa variable. Algunas de estas hipotecas combinadas tienen nombres tales como ARM 2/28 o 3/27: el primer número corresponde a la cantidad de años durante los cuales se aplicará una tasa fija y el segundo número se refiere a la cantidad de años durante los cuales se aplicará una tasa ajustable. Otro tipo similar son las ARM 5/1 o 3/1: el primer número corresponde a la cantidad de años durante los cuales se aplicará una tasa fija y el segundo número se refiere a la frecuencia de los cambios o ajustes de la tasa. Por ejemplo, en una ARM 3/1 se aplicará una tasa fija durante tres años y a partir de entonces se ajustará la tasa cada año.
n Hipoteca con tasa ajustable (Adjustable Rate Mortgage, ARM). Una hipoteca a la que se le aplica una tasa de interés ajustable desde el inicio, lo cual significa que los montos de tus pagos mensuales cambiarán con el transcurso del tiempo.
n Hipoteca con tasa fija (Fixed Rate Mortgage). Esta es una hipoteca a la que se le aplica una tasa fija durante toda la duración del préstamo; el único cambio que podría afectar el monto de tus pagos resultaría de las variaciones de los montos en concepto de impuestos y seguro en el caso de que tengas establecida una cuenta escrow con la entidad de préstamo.
Si tienes una hipoteca con una tasa ajustable combinada o con una tasa variable o ajustable y los montos de tus pagos mensuales van a aumentar y tienes problemas para afrontar pagos más altos, averigua si puedes hacer una refinanciación tomando un préstamo con tasa fija.
Primero, revisa tu contrato para verificar si te aplicarán multas por liquidar la hipoteca antes del término. Muchas hipotecas tipo ARM establecen multas por pagar el monto antes del término establecido. En este caso, si decides refinanciar durante los primeros años de la hipoteca tendrás que pagar miles de dólares en penalidades. Si estás planificando vender tu vivienda poco después de que se comience a ajustar la tasa de interés, tal vez no te convenga refinanciar. Pero si piensas quedarte en tu casa por un largo período, posiblemente lo mejor sería cambiar a una hipoteca con una tasa fija.
n Hipoteca con tasa ajustable (Adjustable Rate Mortgage, ARM). Una hipoteca a la que se le aplica una tasa de interés ajustable desde el inicio, lo cual significa que los montos de tus pagos mensuales cambiarán con el transcurso del tiempo.
n Hipoteca con tasa fija (Fixed Rate Mortgage). Esta es una hipoteca a la que se le aplica una tasa fija durante toda la duración del préstamo; el único cambio que podría afectar el monto de tus pagos resultaría de las variaciones de los montos en concepto de impuestos y seguro en el caso de que tengas establecida una cuenta escrow con la entidad de préstamo.
Si tienes una hipoteca con una tasa ajustable combinada o con una tasa variable o ajustable y los montos de tus pagos mensuales van a aumentar y tienes problemas para afrontar pagos más altos, averigua si puedes hacer una refinanciación tomando un préstamo con tasa fija.
Primero, revisa tu contrato para verificar si te aplicarán multas por liquidar la hipoteca antes del término. Muchas hipotecas tipo ARM establecen multas por pagar el monto antes del término establecido. En este caso, si decides refinanciar durante los primeros años de la hipoteca tendrás que pagar miles de dólares en penalidades. Si estás planificando vender tu vivienda poco después de que se comience a ajustar la tasa de interés, tal vez no te convenga refinanciar. Pero si piensas quedarte en tu casa por un largo período, posiblemente lo mejor sería cambiar a una hipoteca con una tasa fija.