Más vale malo conocido que bueno por conocer, asegura un popular dicho, pero en cuestión de amores, ¿conviene retomar una vieja relación?
La soledad, dependencia, comodidad e incluso la incapacidad de cerrar un ciclo son razones que pueden orillarte a tener un amor de segunda vuelta, es decir, regresar con algún ex, señala la psicóloga Patricia Méndez, especialista en terapia de parejas.
"Esta situación es muy frecuente y factible, por lo tanto sí se da", dice.
"La cuestión es que, desde del punto de vista psicológico, es como no haber terminado, no se cierra un ciclo y resulta que se buscan mil pretextos, es como decir 'volvimos porque todavía había cosas'.
"Sin embargo, detrás de esto, lo que sucede es que muy probablemente en el momento del adiós no hubo una terminación formal, consciente y total por parte de uno de los dos o de los dos, y necesitan volver para darle el final que merece, esto en el mejor de los casos", agrega.
Para desempolvar una vieja relación, lo primero que se requiere es ser claros consigo mismos.
Saber cuáles son tus deseos y los motivos que te orillan a este reencuentro serían los primeros cuestionamientos a realizar antes de tomar cualquier decisión, comenta la experta.
"Como toda situación, regresar con una ex pareja tiene sus beneficios y sus riesgos.
"Las ventajas se resumen, más que otra cosa, en comodidad, pues ya conoces a la persona, ya sabes cuáles son las cosas que te esperan y sabes cómo manejar tu relación para que sea un tanto armoniosa; éstas son las ventajas a corto plazo".
Pero las desventajas, básicamente, están en función de saber qué tanto conviene en esta vida quedarte sin cerrar un ciclo y darte la oportunidad de conocer a otras personas, agrega.
Las segundas partes
Cuando se cierra un ciclo, aunque no esté completamente sanado ese duelo, cuando ya se dijo adiós por vez primera, generalmente esto fue a consecuencia de que la relación ya está fracturada, cansada y agotada, y si esto pasa, ¿qué le pones de nuevo en una segunda ocasión?, comenta Méndez.
Y aunque la relación es de dos y para que ésta se retome deben estar de acuerdo ambas partes, la psicóloga explica que son los hombres los que, de repente, tienen más problemas para terminar y tienden a buscar a sus ex parejas para que regresen.
"La mujer es más vulnerable emocionalmente, y si el hombre le dice: 'Vamos a vernos o vamos a salir', ésta se emociona, pero el que da el primer paso de 're-reconquistar' es el hombre, generalmente".
Sin embargo, aun cuando los pronósticos apunten a no ser tan positivos, pues la mayoría de las parejas tiende a fraccionarse de nuevo en el segundo intento, existen excepciones.
"Es importante tener en cuenta que la psicología se hace ciencia en cada caso, pero para saber si se recomienda o no retomar un amor, habría que checar no sólo las condiciones en que se vivió ese amorío, sino además analizar la historia personal de cada uno.
"Qué se sugiere o en qué momento se puede sugerir, esto va a estar determinado si la persona realmente vivió el tiempo de duelo, lo trabajó, preferentemente con ayuda personal, se sintió a gusto consigo mismo, pero de repente se encuentra de nuevo en el camino y dice: 'No fue tan grave lo que pasó'.
"(Empieza a darse cuenta de que) fue una cuestión de inmadurez y a lo mejor el dar una segunda oportunidad es algo a lo que puede apostarle, eso sí, siempre y cuando las dos personas estén en condiciones saludables, emocionalmente hablando", explica la terapeuta.
Cuando vienen pensamientos como "no puedo seguir sin él" o "lo necesito para respirar y existir", que dejan entrever cierta dependencia, lo que probablemente se va a suscitar en ese reencuentro es que se va a recibir a la otra persona como venga y se van a perdonar esas cosas que en su momento pusieron fin al enamoramiento, y terminarán por engancharse a una relación en la que quizá no habrá crecimiento ni evolución.
No obstante, decidir regresar o no sólo debe estar en manos de los involucrados, pero para que el panorama que está por venir, en caso de decir sí, sea lo más favorable, la experta brinda algunas sugerencias.
"Lo primero que hay que hacer es trabajar o haber trabajado el duelo, esa pérdida desde un principio y entender por qué se terminó la relación. Posteriormente, vivir un proceso de individualidad gratificante, en donde realmente la persona se encuentre consigo misma y se disfrute.
"Revisar cuáles son las condiciones que están generando este reencuentro y pedirle a la pareja que revise también estos tres puntos. Y, por último, estar dispuestos a sacrificar la relación a tiempo y tomar decisiones antes de que el dolor sea más intenso ante una segunda terminación".
¿Valen la pena los refritos?
Aunque las decisiones sobre tu vida sólo están en ti, existen algunos cuestionamientos que pueden orientarte para que tengas más claro si en verdad vale la pena reencontrarte con tu ex:
- ¿De qué manera crecí en esa relación?
- ¿Qué pasó con mi vida cuando terminó esta relación?
- ¿Qué avances he tenido como ser humano a partir de que esa relación terminó?
- Por último, revisa las cosas agradables de la persona que estás contemplando, pero también las negativas, para que visualices el panorama real que te espera y veas si, en verdad, estás de acuerdo con él.
Si tus respuestas van orientadas hacia el crecimiento y la evolución, es una buena señal de que debes apostarle a una segunda oportunidad, pero en el caso contrario, la mejor recomendación sería buscar otra opción, pues quizá esa persona no estaba haciendo tan positivo para ti.
Con información de la psicóloga Patricia Méndez, especialista en terapia de parejas.