Un grupo de puertorriqueños entre los que se encontraba Rossana Rosado, gerente general de EL DIARIO/LA PRENSA se reunió para celebrar por adelantado la navidad.
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NUEVA YORK — “Con un año tan difícil como ha sido este 2009, vale la pena adelantar las festividades y celebrar la Navidad en noviembre con una comida. Siempre que estemos en familia y estemos unidos, no importa el dinero ni las cosas externas que nos preocupan”.

Esta es la recomendación de Rossana Rosado, gerente general de EL DIARIO/LA PRENSA, quien para poner el ejemplo celebró unas navidades adelantadas el miércoles pasado en el restaurante Sazón del Bajo Manhattan, donde no faltó la música alegre de la parranda navideña, ni los platos tradicionales de la mesa de Navidad Puertorriqueña, como el lechón asado, el arroz con dulce, la morcilla, los pasteles, las alcapurrias, el tembleque, el famoso pavo-chón (pavo al horno con sabor a lechón), y el infaltable coquito con ron.

“Siempre que se une la familia, nos sentimos bendecidos”, dijo Rosado. “Y por eso quisimos adelantar las navidades para acordarnos de esas tradiciones que nos hacen unirnos, y entender que donde come uno comen cuatro”, agregó.

“El jolgorio está, el jolgorio está, bien con la maceta, vamos a gozar ja ja uepa uepa uepa”, cantaba la parranda navideña que amenazó la celebración.

El chef Frank Maldonado reveló que a diferencia de Nueva York, en Puerto Rico las navidades son tan largas que comienzan en octubre y terminan a mediados de enero.

“En Puerto Rico, ya en Halloween, todo el mundo agarra sus pleneras, empiezan a hacer coquito y a preparar los pavos. Cuando llega el Día de Acción de Gracias, empezamos las parrandas, tocando de casa en casa de madrugada. La Nochebuena y la Navidad la celebramos en familia”, dijo Maldonado. “Celebramos el Año Nuevo con fiestas y después vienen los Santos Reyes, donde la gente hace muchas promesas y durante el día pasan rosarios cantados con comidas típicas de la Navidad. Después vienen las Octavitas, ocho días después de Reyes, donde se dan parrandas de día. Y a veces celebramos las Octavotas, que son ocho días más de fiestas. Y las navidades culminan con las fiestas de San Sebastián, la segunda semana de enero”, agregó.