Los Dodgers añoran volver a coronarse campeones, y es por eso que para la temporada de 2008 trajeron como mánager a un grande como Joe Torre, buscando retomar el protagonismo que tenían cuando eran amos y señores en el área angelina.
Al comienzo de la temporada los azules no contrataron a estrellas de renombre y apostaron por los jóvenes y veteranos como Jeff Kent y Nomar Garcíaparra.
Sin embargo, la llegada de Torre ha puesto a soñar a los fanáticos, quienes tienen presente su exitosa trayectoria cuando dirigió a los Yanquis de Nueva York, a los que llevó a ganar cuatro series mundiales.
Al principio no todo fue color de rosa en la era de Torre con los Dodgers, ya que en ningún momento mostraba consistencia e incluso se llegó a pensar que no llegarían a la fiesta de octubre, cuando el equipo perdió ocho partidos consecutivos.
La llegada de Manny Ramírez a los Dodgers era el revulsivo que necesitaban los Dodgers.
El controversial dominicano llegó en la segunda parte de la temporada en un cambio que involucró a tres equipos. Manny pedía a gritos salir de Boston y al final sus súplicas fueron escuchadas por los directivos de los Medias Rojas.
Al principio había mucho temor sobre el comportamiento y la adaptación de Manny, pero al final las piezas encajaron perfectamente.
El dominicano se siente feliz en Los Ángeles e incluso afirma que ha llegado para quedarse. Inmediatamente hizo sentir su talento en beneficio de los azules y empezó a ser ese jugador que impacta a la ofensiva.
No le resultó tan difícil ganarse el corazón de los fanáticos del equipo de Chavez Ravine, que desde la época de Mike Piazza con el uniforme azul no habían disfrutado de la presencia de un jugador contundente a la ofensiva.
Al final, los Dodgers, con la ayuda de Manny, pudieron de una vez por todas sacar a Arizona del camino y clasificar a la postemporada.
Los Dodgers buscan borrar ese sabor amargo que llevan en su paladar, ya que la última vez que disfrutaron las mieles de una victoria en postemporada fue en 1988, mismo año que los vio coronarse campeones mundiales de beisbol.
Si usted es aficionado del equipo azul de Los Ángeles, seguramente estará feliz, ya que los de Chavez Ravine están demostrando que quieren ser protagonistas en estas fiestas de octubre.
En su primera víctima en estos playoffs —los Cachorros de Chicago— barrieron a los Cachorros de Chicago. La eliminación del equipo de La Ciudad de los Vientos significó algo nada agradable, ya que tendrán que esperar una temporada más para intentar romper la maldición de no poder ganar una Serie Mundial desde 1908. Mientras que el equipo azul se enfrentará a Philadelphia, que tampoco tuvo problemas en ganarle la serie al equipo de Milwaukee.
"Nos complace mucho esto", dijo Torre en declaraciones para MLB.COM después de haber salido victoriosos en su serie contra Chicago.
En tanto que Manny Ramírez comentó: "Mucha gente dudó de nosotros durante todo el año, pero no dejamos que eso nos afectara. Fue el hecho de que no habíamos jugado lo suficientemente bien como para llamar la atención".
Ramírez cree que los Dodgers pueden ganar la Serie Mundial por primera vez desde 1988.
"Ha sido divertido para mí durante todo el año. Mientras estés compitiendo y jugando el deporte que amas, por eso estás aquí", dijo Ramírez.
Ahora los azules se verán la cara con el equipo rojo de Philadelphia, en una serie pactada al mejor de siete juegos.
Quien resulte victorioso se coronará campeón del viejo circuito, y por ende ganará el derecho a asistir a la fiesta máxima del beisbol: la Serie Mundial 2008, que dará comienzo este 22 de octubre.