Modelos deslumbran con los cientos de tenedores, cuchillos y cucharas con los que está hecho el vestido; o con amplias faldas decoradas con chiles. (FOTO: EFE)
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Entonces fue la sensualidad y el erotismo, este año el leit motiv pasa a ser noche de circo. Por eso, los trajes son muy vistosos e incluyen elementos como el sombrero y el bastón del maestro de pista.

Las cinco estudiantes que se presentan se mueven como si fueran profesionales.

Flor, que ejerce como la presentadora del circo, lleva el conjunto más atrevido —muñequeras y botas de café y maíz palomero, sombrero de fríjoles, top de maíz negro y falda de chile.

"El chile, el fríjol y el maíz son los alimentos más representativos de México", comentó la entrevistada.

Marisol despliega su falda de chiles como Cenicienta que sube por las escaleras y sonríe a las atenciones de la cámara. El corsé está hecho de jamaica, canela y unos toques de pimienta, y el sombrero esta hecho de maíz, ciruela pasa y de canela.

Liliana lleva el conjunto más dulce, no en vano el corsé está hecho de azúcar, a juego con los zapatos. A su espalda, unas alas naranjas azucaradas que conjuntan con un parasol del mismo color.

Patricia tiene que pedir ayuda para desplegar las alas de gasa bordadas con limón, piña, toronja y manzana deshidratados de su vestido verde, muy de inspiración oriental. Subida en una piedra, acaricia con sus ojos al objetivo mientras la cámara dispara.