Esta temporada, conviven en perfecta armonía colores intensos y luminosos con tonos decaídos y desnudos. Ambas paletas cromáticas se ponen al servicio del rostro femenino para realzar su belleza con delicados y precisos efectos especiales.
El color es la estrella principal del maquillaje actual. Los tonos rojos, frambuesa, guinda, ciruela y negro salen de noche, mientras que los melocotones, los rosas y los beige hacen vida de día.
"Ningún maquillaje es un buen maquillaje si los demás lo notan. Las mujeres deben aprender a mantener su piel lo más natural posible sin pintarse como los indios y lucir bellas. Los rostros deben mostrarse perfectos, naturales y con color, según las necesidades de la ocasión", decía Max Factor, padre del maquillaje moderno.
Siguiendo este consejo práctico, la mayoría de los maquilladores profesionales y firmas de cosméticos recomiendan, hoy más que nunca, el uso del color hasta conseguir un look favorecedor, femenino y atractivo con el cual sentirse cómoda.
Apto para las más atrevidas y noctámbulas, el nuevo maquillaje, diseñado para que se vea y se note, llega repleto de luz y de color. La estética de los años 80 con hombros marcados, tacones extremos y siluetas estrechas, impone un maquillaje excesivo, intenso y con poderío, pero siempre en versión pulida y refinada.
Luminosas y alabastradas bases se encargan de definir la angulosidad del rostro, contundentes rojos dibujan labios jugosos, divertidos y vigorizantes tonos esculpen los pómulos y capas de máscara de pestañas negra otorgan viveza a la mirada. ¿El resultado? Una imagen tan elegante y sofisticada como joven y divertida.
François Nars, fundador y director creativo de Nars Cosmetics, propone un look moderno, atrevido y sensual que comienza con una sinfonía de sombras en tonos champagne y carbón, continúa con un color ciruela profundo sobre los labios y termina con un frambuesa cálido para ruborizar las mejillas.
Como en cuestión de belleza las tendencias también se tornan caprichosas, gurúes de la moda como Roberto Cavalli, Mochino, Versace, Loewe, Jean Paul Gaultier y Bottega Veneta recurren al negro, sin complejo alguno, para recrear la estética más rockera de la década de los 80.
Entonces ese oscuro color, más que ensuciar o ahumar la mirada, la impregna de misterio y la viste perversa, además de iluminarla y de convertirla en coqueta y sexy.
El negro despliega toda su artillería y se impone en sombras, eye-liner, mascara de pestañas, lápices de ojos, laca de uñas e incluso labiales, esta última de uso exclusivo para las propuestas góticas y grunge.
Otra de las tendencias que llega desde las pasarelas internacionales es el estilo nude. Se caracteriza por una estudiada palidez y se realizada con tonos tan suaves que se confunden con la tez.
"La base de maquillaje debe ser muy sutil. En ningún momento se debe de percibir que se lleva maquillaje; para ello hay que recurrir a un color del mismo tono que la piel o como mucho un tono por encima" explica Miguel Ángel Álvarez, maquillador oficial de Max Factor.
Para conseguir el efecto de piel desnuda, Peter Philips, maquillador de Chanel, explica que "lo más importante es hidratar la piel, luego alisarla y unificarla con una base. A continuación, aplicar colorete en un tono rosa melocotón muy pálido sobre la "manzanita" de los pómulos; después, definir la pestañas con mascara negra para abrir el ojo y la mirada y por último embellecer los labios con un toque de color cercano a la piel".
Al hilo de esta moda, la firma Clarins presenta un look suave, cálido y luminoso, inspirado en un romántico atardecer en un campo de trigo.