Esta temporada, conviven en perfecta armonía colores intensos y luminosos con tonos decaídos y desnudos. Ambas paletas cromáticas se ponen al servicio del rostro femenino para realzar su belleza con delicados y precisos efectos especiales.
El color es la estrella principal del maquillaje actual. Los tonos rojos, frambuesa, guinda, ciruela y negro salen de noche, mientras que los melocotones, los rosas y los beige hacen vida de día.
"Ningún maquillaje es un buen maquillaje si los demás lo notan. Las mujeres deben aprender a mantener su piel lo más natural posible sin pintarse como los indios y lucir bellas. Los rostros deben mostrarse perfectos, naturales y con color, según las necesidades de la ocasión", decía Max Factor, padre del maquillaje moderno.
Siguiendo este consejo práctico, la mayoría de los maquilladores profesionales y firmas de cosméticos recomiendan, hoy más que nunca, el uso del color hasta conseguir un look favorecedor, femenino y atractivo con el cual sentirse cómoda.
Apto para las más atrevidas y noctámbulas, el nuevo maquillaje, diseñado para que se vea y se note, llega repleto de luz y de color. La estética de los años 80 con hombros marcados, tacones extremos y siluetas estrechas, impone un maquillaje excesivo, intenso y con poderío, pero siempre en versión pulida y refinada.
Luminosas y alabastradas bases se encargan de definir la angulosidad del rostro, contundentes rojos dibujan labios jugosos, divertidos y vigorizantes tonos esculpen los pómulos y capas de máscara de pestañas negra otorgan viveza a la mirada. ¿El resultado? Una imagen tan elegante y sofisticada como joven y divertida.
François Nars, fundador y director creativo de Nars Cosmetics, propone un look moderno, atrevido y sensual que comienza con una sinfonía de sombras en tonos champagne y carbón, continúa con un color ciruela profundo sobre los labios y termina con un frambuesa cálido para ruborizar las mejillas.









