Ahora también empresaria, la cantante Jenni Rivera se lanza contra la violencia doméstica. Ciro Cesar/La Opinión
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Algunas madrugadas anduvo por las calles de Long Beach deambulando en piyama; su carro en ocasiones tenía los vidrios rotos o las llantas ponchadas; y llegó a mentirle a su familia sobre el origen de los moretones en su cuerpo. A pesar de esto, Jenni Rivera asegura que si pudiera, volvería a vivir lo mismo.

Esto, dijo la cantante de 41 años, para poder servir de ejemplo para otras mujeres que al igual que ella han sido víctimas de violencia doméstica.

"Siento que valió la pena… Volvería a vivirlo para mis compañeras, para mi gente", dijo Rivera minutos después de haber sido nombrada oficialmente portavoz de la Coalición Nacional en Contra de la Violencia Doméstica en Anaheim hace unos días.

"Me da un gran placer ser la portavoz nacional porque yo fui una víctima, pero lo sobreviví y hay mucha gente que puede hacer lo mismo. Me voy a casar el próximo mes con alguien que no me abusa físicamente. Hay luz al final del túnel y los invito a ustedes o a sus familiares a que se unan a mí para ver la luz al final del túnel", agregó motivada vestida con un traje sastre entallado color negro con una blusa anaranjada de seda y el cabello suelto.

En su discurso como oradora principal de la conferencia de la coalición, Rivera compartió detalles de su difícil experiencia frente a personas que han vivido lo mismo o que trabajan en agencias para ayudar a las víctimas de violencia doméstica.

"Sé lo que es tener un ojo morado y no por una pelea regular sino de la persona que dice quererte. Sé lo que es que te digan un sin fin de palabras hirientes, desde puerca hasta prostituta y vaca. Sé lo que es no hacer lo que quieres hacer. Sé lo que es que te pisen y que tú lo creas. Sé lo que es cuando tus hijos te escuchan llorar en el otro cuarto", compartió primero en inglés para después resumirlo en español.