Algunas madrugadas anduvo por las calles de Long Beach deambulando en piyama; su carro en ocasiones tenía los vidrios rotos o las llantas ponchadas; y llegó a mentirle a su familia sobre el origen de los moretones en su cuerpo. A pesar de esto, Jenni Rivera asegura que si pudiera, volvería a vivir lo mismo.
Esto, dijo la cantante de 41 años, para poder servir de ejemplo para otras mujeres que al igual que ella han sido víctimas de violencia doméstica.
"Siento que valió la pena… Volvería a vivirlo para mis compañeras, para mi gente", dijo Rivera minutos después de haber sido nombrada oficialmente portavoz de la Coalición Nacional en Contra de la Violencia Doméstica en Anaheim hace unos días.
"Me da un gran placer ser la portavoz nacional porque yo fui una víctima, pero lo sobreviví y hay mucha gente que puede hacer lo mismo. Me voy a casar el próximo mes con alguien que no me abusa físicamente. Hay luz al final del túnel y los invito a ustedes o a sus familiares a que se unan a mí para ver la luz al final del túnel", agregó motivada vestida con un traje sastre entallado color negro con una blusa anaranjada de seda y el cabello suelto.
En su discurso como oradora principal de la conferencia de la coalición, Rivera compartió detalles de su difícil experiencia frente a personas que han vivido lo mismo o que trabajan en agencias para ayudar a las víctimas de violencia doméstica.
"Sé lo que es tener un ojo morado y no por una pelea regular sino de la persona que dice quererte. Sé lo que es que te digan un sin fin de palabras hirientes, desde puerca hasta prostituta y vaca. Sé lo que es no hacer lo que quieres hacer. Sé lo que es que te pisen y que tú lo creas. Sé lo que es cuando tus hijos te escuchan llorar en el otro cuarto", compartió primero en inglés para después resumirlo en español.
Agregó que fue tanta agresión la que vivió por tanto tiempo de José Trinidad Marín, con quien procreó tres hijos, que terminó convirtiéndose en agresora. No fue hasta años después de que se separó cuando se enteró de que durante mucho tiempo Marín abuso sexualmente de sus dos hijas mayores, Janney y Jackeline, así como de su hermana Rosie. De esto último, no obstante, no habló en esta ocasión.
Lo que más le molestaba a su entonces pareja era, según dijo, las ganas que ella tenía de superarse por querer asistir a la escuela para estudiar administración de empresas.
Decidió ponerle un fin al problema en 1992 cuando se preocupó por las posibles repercusiones que este tipo de vida podría tener en sus hijos.
"Yo pensaba que si ellos crecían en este ambiente iban a vivir esta misma situación al casarse. Empecé a pensar en mis hijas y en mi hijo porque él también podría pegarle a su novia, esposa o hijos. Así es como sigue la cadena por varias generaciones porque las mujeres no se defienden", dijo.
Así que denunció a su pareja con la policía y este terminó en la cárcel. "Como era un macho, yo era una traidora. Pero si yo no decía nada cuando él me pegaba, todo estaba magnífico", comentó sobre lo que le decía el agresor luego de que lo acusó con las autoridades.
Tras quedar sola, la cantante recibió ayuda del gobierno para mantener a sus hijos y asistió a la universidad para estudiar una carrera. Obtuvo su licencia para ser agente de bienes raíces y ayudó a su padre, Pedro Rivera, en su compañía disquera.
Ahora que eso es parte del pasado, Jenni Rivera dijo estar más que satisfecha con lo que ha logrado hasta el momento. Cuenta con una exitosa carrera musical como una de las cantantes de música regional mexicana más populares y más taquilleras; además tiene proyectos empresariales que incluyen una línea de maquillaje y otra de jeans; y en lo personal ha sacado a sus cinco hijos adelante por sí sola.
Rivera también anunció con una gran sonrisa que se casará el próximo 8 de septiembre con su novio el ex beisbolista Esteban Loaiza. De su pareja actual comentó: "ni siquiera me levanta la voz".